director de Cocomaya

Innovadora opción para el mercado: C by Cocomaya, un producto en envase de vidrio, sin azúcar añadida y con garantía de calidad.— Exportación y ambiciosos planes

¿Quiere tener aliados permanentes para la salud? Entonces hay que poner en los primeros lugares de su lista el agua de coco, pero no necesariamente tiene que inclinarse por la primera opción que se le presente.

Hay evidencias de que, con su consumo continuo, el agua de coco refuerza el sistema inmunológico, ayuda a evitar y combatir infecciones, previene y reduce los cálculos renales y disminuye significativamente las posibilidades de sufrir un infarto al corazón, entre muchas otras propiedades.

Además, tiene funciones de hidratación y desintoxicación del organismo y es útil para combatir la resaca, reducir la presión arterial y mejorar la digestión.

También hay antecedentes de que durante la Segunda Guerra Mundial se le utilizaba para dar transfusiones de plasma de emergencia a los combatientes, por su similitud a la química del plasma sanguíneo.

Y al decir que no piense en la primera opción que se le presente es porque vale la pena voltear a un nuevo producto de origen yucateco, único por sus características, que está disponible en el mercado con amplias expectativas. Se trata de C by Cocomaya, resultado de un proceso que garantiza al comprador una bebida cien por ciento natural, como si estuviera ingiriendo el agua directamente del fruto.

Pedro Cabrera Quijano, director de Cocomaya, recuerda que en estos tiempos en que va en aumento el consumo de productos orgánicos esta bebida representa una excelente opción porque, entre otras cosas, viene en envase de vidrio con etiqueta biodegradable, es genuino, no lleva conservadores químicos y tampoco tiene azúcar añadida, lo cual la hace idónea incluso para personas que padecen diabetes.

Otra de sus virtudes es que el proceso a que es sometido le hace conservar sus propiedades nutricionales, a diferencia de otros productos a los que se les suministran agua natural al 80% y esencias para que despidan el olor del coco.

Estas condiciones, enfatiza, son importantes en esta época en que hay muchos consumidores desencantados al enterarse de que el queso que acostumbraban comer no es queso o que la leche tampoco es tal, o que el atún es soya.

Cocomaya ya vende este producto en tiendas de Yucatán, que detallamos más adelante, y también por las aplicaciones de Amazon y Mercado Libre. Se dispone a hacer su primera exportación a Estados Unidos luego de obtener los permisos correspondientes, incluyendo el de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) de ese país.

Además, la marca cuenta con tiendas en Quintana Roo, concretamente en Tulum y Playa del Carmen —esta última en la Quinta Avenida—, que llevan el nombre “All you need is Coco”.

También vende los cocos a hoteles de ese estado, que lo ofrecen a sus clientes con una presentación original y atractivos grabados. Los centros de hospedaje reciben una garantía de higiene, pues los cocos llegan lavados, desinfectados y encerados (se usa cera orgánica), en presentación de cajas de ocho piezas para su fácil manejo.

Los nuevos planes incluyen la comercialización de una variedad de C by Cocomaya con alcohol —es vodka, pero no se le puede vender con ese nombre por cuestión de derechos— y una gota de miel producida por la misma compañía en asociación con apicultores. Se lanzará al mercado apenas otorgue su autorización el Servicio de Administración Tributaria (SAT), lo cual esperan que ocurra en los próximos días para el lanzamiento en diciembre.

Cocomaya es la consumación de un esfuerzo familiar iniciado hace varios años y hoy se traduce en un agresivo proyecto de expansión y alianzas estratégicas promovidas por el señor Cabrera Quijano, quien recibe apoyo de socios comerciales en Quintana Roo, donde está ahora su principal mercado por el sector turístico.

El director del proyecto No es un improvisado. Hace 18 años se inició en este negocio con la venta del producto Coco’Snap en las avenidas de Mérida. Fue prácticamente su primer vendedor con tareas múltiples, pues se encargaba de bajar los cocos, les extraía el líquido, lo envasaba en pequeñas botellas y salía a las calles a venderlo.

Después, en la Fundación Produce Yucatán, A.C., de la cual fue presidente, se involucró más en los trabajos del campo y en los años recientes, con la experiencia adquirida, se decidió a darle un empuje definitivo a la empresa familiar, que cultiva cocoteros en forma orgánica en 200 hectáreas de Espita y Valladolid. Esta superficie posiciona a Cocomaya con la mayor plantación y el mayor vivero de la región.

En una entrevista, Pedro Cabrera recalca que C by Cocomaya es sinónimo de salud, considerando los amplios beneficios del agua de coco. Es, en resumen, un producto que va de la mano con el consumo de lo natural y nace de la agricultura ecológica influenciada por la técnica del cultivo de la Luna, herencia ancestral.

“Es un producto genuino y al llevarlo a la boca es como si se estuviera ingiriendo de manera directa el agua de coco”, subraya. “No tiene azúcar añadida y su envase de vidrio le otorga una larga vida, pues caduca a los seis meses de envasado sin necesidad de refrigeración”.

También recuerda las propiedades del agua de coco que llevan a mucha gente a buscarlo, lo mismo por sus beneficios para la salud que para acompañar con bebidas alcohólicas. Esto último motivó la planeación de una presentación que hoy es una realidad, en espera de los permisos para salir al mercado: el C by Cocomaya con alcohol. Si se logra detonar este producto se generará un beneficio adicional a los productores de miel, pues la bebida lleva una gota del dulce y su mayor demanda podría propiciar un precio justo para los apicultores que trabajen en asociación con Cocomaya.

El director de la empresa recalca que C by Cocomaya es un producto único que se deriva de un largo proceso de desarrollo —18 años, desde la experiencia de Coco’Snap—, al cual se le ha invertido en investigación y tecnología para garantizar la calidad.

Mucha gente que ya sabe de la bebida, según explica, pregunta por qué el precio es mayor que el de otras del mercado. La explicación está en los estándares de calidad ya descritos y el costo que implica los envases de vidrio, lo cual se devuelve al consumidor con creces, por el innovador producto.

También abunda en los orígenes y alcances de la bebida y de su marca comercial:

—El agua de coco se vende sola, por sus beneficios infinitos. La buscan deportistas, por ser rehidratante, y personas que cuidan su salud o que simplemente quieren probar algo refrescante. Tampoco faltan quienes los combinan con bebidas alcohólicas. Nosotros ofrecemos un valor agregado.

—La C de la marca es el símbolo que nos identifica. La leyenda está en inglés porque originalmente el producto fue creado para el mercado norteamericano, por un contrato, pero se amplió al mercado nacional.

—No se puede hablar de un producto caro cuando hablamos de todo lo que hay detrás, aparte del tema de investigación. Una planta demora de tres a cuatro años de crecimiento para estar en condiciones de dar cocos. Transcurren diez meses, aproximadamente, desde que nace la flor del fruto hasta la cosecha. Si se deja pasar más tiempo ya no será agua sino copra.

—En la planta de Cocomaya (está en Cholul) seguimos un riguroso proceso desde la llegada del coco hasta su envasado, pasando por la limpieza y el control de calidad. Nos llevó diez años el desarrollo de una técnica que permite que el agua conserve sus propiedades naturales sin tener que añadirle químicos, azúcar y agua natural, como otros fabricantes que basan su producto en esencias y agua purificada al 80%. Por eso se trata de un producto único.

—Tenemos tres proyectos en proceso:

1) El primero es que en el transcurso de la próxima semana haremos nuestra primera exportación a Estados Unidos, donde se valora mucho el agua de coco. Hemos cumplido todos los protocolos de la FDA.

2) La bebida con vodka ya está lista. Solo esperamos el permiso del SAT en los próximos días. Como se trata de un líquido con alcohol, aquí entran en juego conceptos tributarios como el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).

3) El tercer producto, en etapa de planeación, es el agua de coco con Canabidol, la parte medicinal de la mariguana. En diciembre se deberá someter a debate y probable aprobación en el Congreso de la Unión el cultivo y comercialización de la Canabis para uso medicinal, y entonces se iniciaría la producción de esta bebida. Su combinación con el agua de coco ayuda a eliminar el estrés y la ansiedad y aporta energía al organismo.

Si todo transcurre como se prevé, en enero o febrero se le comenzaría a comercializar. Únicamente se espera la aprobación de la Canabis en el Congreso. En Estados Unidos hay unas diez entidades que han autorizado el uso del Canabidol, que también ha ayudado al tratamiento de personas con epilepsia.

—No ha sido fácil la operación de este año debido a la pandemia de Covid-19. Tenemos un excelente producto y estaba programada nuestra salida en Yucatán, fuera de las plataformas tecnológicas, en marzo, pero la emergencia obligó a postergar los planes de crecimiento. Solo nos quedamos con las tiendas en Quintana Roo, en Tulum y Playa del Carmen.

—También nos quedamos con la venta de cocos a hoteles de Quintana Roo. Se los entregamos lavados, desinfectados, encerados y en cajas de ocho piezas. Con nuestra capacidad de producción les otorgamos plena garantía de entrega a tiempo, sin retrasos, y en las cantidades que demanden. Les vendemos el coco o solo el agua y la miel.

—También fomentamos la “cococtelería”, lugar de venta de siete diferentes cocteles en mezcla con agua de coco, cada uno con nombre de municipios de Quintana Roo. Abrimos en marzo, pero tuvimos que interrumpir actividades por la pandemia. Abrimos este domingo 15 de noviembre, después de una larga espera.

—Nuestras plantaciones están en Espita y Valladolid, con vivero adicional. Usamos plántulas de la variedad Enano verde malayo, que es resistente al amarillamiento.

—Nuestra planta de Cholul desarrolla un proceso de aprovechamiento integral del coco. Todo se utiliza. Una vez que se extrae el agua se le quitan la fibra y la conchuela. La fibra se vende en pacas y es utilizada como relleno para asientos de automóviles y chalecos antibalas, para la hidroponía y como sustrato para plantas, porque retiene el agua de lluvia o de riego y permite conservar húmedos los cultivos. La conchuela es demandada por cultivadores de orquídeas y se le usa también para elaborar carbón activado, de alta eficacia en los hornos.

—Durante el proceso de separación de la conchuela y la fibra se obtiene un polvo que también tiene uso, como base para charolas de germinación de cualquier planta y también como sustratos para campos deportivos.

—La planta de Cholul tiene capacidad para maquilar 3,600 cocos por hora, desde el corte hasta el envasado del agua. Esto equivale a un coco cada segundo, con el valor único que se obtiene un líquido transparente, libre de impurezas.

—La copra también tiene aprovechamiento. Ya extraída y desinfectada la empacamos al vacío, fresca, en paquetes de medio kilogramo con una caducidad de diez días, para vender en las tiendas. Asimismo, elaboramos cremitas de coco y tenemos en proceso la línea para producir aceite de coco.

—No ha sido fácil entrar a mercados donde abundan productos sin calidad y con conservadores. No mentimos en nuestras etiquetas y con la nueva ley de etiquetado no tenemos que sobreponer los “octágonos” de prevención al consumidor, precisamente por no tener azúcar y otros ingredientes artificiales. Tenemos la aceptación del mercado norteamericano y el objetivo es ampliar nuestros horizontes todavía más.

—Esto es producto de un esfuerzo familiar que deseo continuar. He recibido el apoyo de mi padre y en la parte comercial tengo respaldo de socios en Yucatán y también cuento con alianzas estratégicas en Quintana Roo y Estados Unidos. Mi deseo es seguir en la iniciativa privada, con nuevas metas y nuevas miras.

Dónde comprarlos

Los productos C by Cocomaya se pueden adquirir, como ya señalamos, mediante las aplicaciones de Amazon y Mercado Libre o directamente en las tiendas Food Shop, OMME Natural Market, Súper Akí, El Mercadito y To Go de Telchac Puerto.

Se puede contactar a la empresa para informes y ventas en la página web cthemayanectar.com, en WhatsApp al número 9995-45-32-23 y también en las plataformas de Facebook e Instagram con las cuentas C by Cocomaya en ambos casos.— ÁNGEL NOH ESTRADA

Jessica E. Ruiz Rubio es licenciada en Periodismo y maestra en Gestión de la Mercadotecnia. Comenzó su carrera periodística en 2004, año en que ingresó a Grupo Megamedia. Se especializa en trabajos especiales, análisis de tendencias digitales, temas locales y gestión de redes sociales.