Reflexiones del diario vivir
Yeny Canché Canul (*)
En la vida buscamos aprender muchas cosas. Desde niños, constantemente estamos aprendiendo; por ejemplo, aprendemos a caminar, comer, hablar —al decir por primera vez mamá o papá—, sin duda la vida es un aprendizaje y todo lo que vivimos en nuestro día a día siempre tiene una enseñanza.
Hoy quisiera que reflexionemos sobre aprender a perdonar, y aunque pueda parecer difícil, en realidad cuando comprendemos que la vida es más bella sin guardar en nuestro corazón y alma resentimientos hacia aquellos que de alguna manera nos lastimaron, humillaron u ofendieron, perdonar será más fácil.
Al perdonar, nuestra alma se encontrará en una verdadera libertad, pues en realidad no saber perdonar nos mantiene en un cautiverio que nos lastima y trae oscuridad, pues en nuestra mente y corazón habrá esos recuerdos de vivencias pasadas en las que hubo alguien que consciente o inconscientemente nos hizo daño, y la falta de perdón son cadenas que nos evitan vivir en libertad, yendo por la vida con ellas, y la única manera de romperlas es perdonando. Por ello, si queremos vivir plenamente y en completa paz, entonces aprendamos a perdonar.
Quizá podrían preguntarse: “¿Y cómo aprendo? ¿Quién me enseñará? ¿Cómo deshacerme de esos recuerdos en los que me hicieron daño? ¿Cómo mirar con amor a quienes me hirieron? ¿Cómo quitar de mi corazón el resentimiento?”.
Sé que no hay una escuela que nos enseñe esto, pero ¿acaso las cosas más básicas e indispensables de nuestra vida fueron aprendidas en una escuela? No, ¿verdad?
Si cuando aprendimos a comer, hablar, caminar, hubo alguien que con amor y paciencia nos guiaba, entonces para aprender a perdonar también deberemos acercarnos a quien será nuestro mejor maestro, debemos apoyarnos en Dios para que nos guíe en el proceso del perdón pues, así como Dios perdona nuestras fallas. Asimismo, debemos perdonar a los demás, por lo tanto, Él nos guiará, y enseñará.
Recordemos que Dios nos dice que no solo debemos perdonar siete veces a quien nos hace algo malo, debemos perdonar hasta 70 veces siete, así que rompamos las cadenas de la falta de perdón, y estemos dispuestos a perdonar hoy y todos los días.
Fundadora de Sublime Amor.
