Rosa María Regina García Salome es una joven que, con tan solo 20 años, ha reflexionado sobre lo que para ella es realmente importante al desempeñar el rol de embajadora: humanidad e interés genuino en la causa.
Como cada año, el Club Libanés de Mérida se dio a la tarea de buscar una nueva embajadora que representara con justicia a su Comité Juvenil. En esta ocasión, Regina fue la elegida.
La joven, quien aceptó gustosa el puesto, demostró sobremanera su vocación e interés en la labor social, pues durante el último par de años se ha involucrado de manera comprometida en las actividades del comité.
Ahora que pronto iniciará su período como embajadora, Regina García se asegurará de llevar a cabo su plan de trabajo con perseverancia y verdadero interés, según comenta en entrevista con el Diario.
Asimismo señala que, a la par de brindar apoyo material, pretende motivar y ofrecer tiempo de calidad a quien más lo necesite: “Al ofrecer nuestra alegría, ellos también nos comparten la suya. Es algo recíproco”, comenta.
Con postura erguida y voz decidida, también platica que lo que más le gusta de las actividades altruistas es conectar con las personas, entender sus necesidades y brindar ayuda con base en ello.
Diversión
Afirma también que le nutre crear un ambiente de trabajo que no deje de lado la diversión y el ocio para todo aquel que forme parte de su grupo de apoyo.
“Al final, el objetivo es generar valores que aporten a nuestro crecimiento como personas y futuros adultos dentro de la sociedad”, dice con entusiasmo mientras mira a su padre, Jesús Ricardo García Noemi, quien junto a su esposa, María Audrey Salome Mendoza, y sus dos hijos, José Reynaldo García Salome y Ricardo García Basañez, apoyan a la integrante más joven de la familia en esta nueva aventura.
La familia de la nueva representante del Comité Juvenil del Club Libanés, por su parte, dice haberse asegurado de propiciar que la joven creciera en contacto constante con su cultura. Así fue como gracias al restaurante familiar, “El Rincón del Mody”, la joven conoció su platillo libanés-yucateco favorito: el kibi crudo, el cual le recuerda a su abuela, de quien aprendió el detalle de acompañarlo con labneh.
Actualmente Regina se encuentra en el proceso de decidir en qué universidad estudiará la carrera de Mercadología. Decisión de suma importancia, ya que a partir de su formación pretende expandir sus esfuerzos a otras áreas que le apasionan. Una de sus opciones es emprender en torno a la práctica de ballet clásico, uno de sus más amados pasatiempos y talentos.
Regina rendirá protesta como nueva embajadora del Club Libanés de Mérida el viernes 7 de octubre próximo en el salón Beirut de esa sociedad. Familiares y amigos estarán ahí para apoyarla.— Cinthia Pamela Fernández García
