MÉRIDA, Yucatán.— Privilegio de madrugadores. La madrugada de este miércoles, menos de 300 afortunados madrugadores salieron al encuentro de la deidad maya del sol: “Kin”, que atravesó la puerta de la casa de las siete muñecas de la zona arqueológica de Dzibilchaltún, el fenómeno arqueoastronómico que marca el equinoccio de otoño.

Pandemia y conflicto político

Se trata de una singular ocasión en la que, luego de dos años de pandemia y un largo bloqueó al acceso del sitio arqueológico por parte de ejidatarios de Chablekal, las puertas por fin se abrieron al público para el disfrute de este fenómeno que ocurre en los primeros minutos del amanecer y que fuera divulgado hace 30 años por el antropólogo Victor Segovia Pinto.

Por disposición de las autoridades del INAH se dispuso un acceso único hasta para 250 visitantes a las 4:30 AM y se trató de mantener en todo momento la orden de portar el cubrebocas, algo que muy pocos hicieron.

El sol apareció tras la neblina

El astro rey se hizo presente, majestuoso, con sus cálidas tonalidades por el horizonte cerca de las 6:45 AM, precedido de una cortina de neblina.

Conforme el sol ganaba altura, los visitantes se alinearon en el costado sur del sacbé para captar en imágenes los pormenores del paso del sol por la puerta del templo. El paso total del sol de la base a la parte superior de la estructura tomó cerca de 30 min.

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Emanuel Rincón Becerra, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM). Es licenciado en Ciencias de la Comunicación con 32 años de trayectoria en periodismo; ingresó a Grupo Megamedia en 1994. Se especializa en turismo, arqueología, vida empresarial, historia, arte, cultura y fotografía.