MIAMI (EFE).— Codirigido por una sobrina nieta de Walt Disney, esta semana se estrena el documental “The American Dream and Other Fairy Tales”, que expone la crisis de desigualdad en Estados Unidos a partir de la situación de los trabajadores del grupo propietario de los llamados “lugares más felices del mundo”.

El largometraje, producido y dirigido por Abigail Disney y Kathleen Hughes, se estrenó en enero pasado en el Festival de Cine de Sundance. Su andadura en las salas estadounidenses la inició significativamente el pasado fin de semana en Orlando, la ciudad donde se encuentra Disney World.

A partir de este viernes 23, “El sueño americano y otros cuentos de hadas” llegará a Chicago, San Francisco, Los Ángeles y otras grandes ciudades, y se presentará en un festival de documentales en Nueva York.

Ganadora de un premio Emmy, Abigail Disney es nieta de Roy Disney, hermano de Walt y cofundador de la empresa que lleva el apellido familiar y es propietaria de parques temáticos y estudios cinematográficos, entre otros activos.

Abigail, accionista pero que no ocupa puesto alguno en el grupo Disney, comenzó a pensar en el documental en 2018, luego de un encuentro con trabajadores de la empresa que tenían dificultades para llevar el pan a la mesa, señala el sitio del filme.

Convencida de que su abuelo nunca habría tolerado el hambre de los empleados en “El lugar más feliz del mundo”, la cineasta pasa revista a la historia del capitalismo estadounidense desde mediados del siglo XX, cuando la riqueza se compartía de manera más equitativa, hasta ahora, cuando los directores ejecutivos ganan hasta 800 veces más que el trabajador promedio.

Suya y de ellos

Grabado durante dos años, el documental mezcla la historia familiar de Abigail y la de empleados de Disneylandia con comentarios de historiadores, autores y académicos. Se incluyen imágenes de archivo, animación y familiares de Disney nunca antes vistas.

Abigail, quien forma parte de la organización Millionares for Humanity (Millonarios por la Humanidad), estuvo presente en el estreno del documental en el cine Enzian de Orlando.

En una entrevista con “Orlando Weekly”, la cineasta dijo que, aunque tenía “grandes diferencias políticas” con su abuelo, está segura de que “en el fondo” él sabía que para los trabajadores de Estados Unidos las cosas estaban empeorando “de forma lenta pero segura”.

“Él sabía que las personas que trabajaban allí (en los parques de Disney) eran la salsa mágica que marcaba la diferencia para las personas que venían (a visitarlos) y que tratarlos mal es un poco estúpido desde una perspectiva comercial y simplemente está mal desde una perspectiva moral”, subrayó.

La directora es una firme partidaria de un aumento de salarios en las grandes empresas, como forma de reducir la desigualdad.

“Lo primero y más importante es aumentar los salarios, no solo marginalmente sino de una manera que realmente reconozca que las personas merecen una vida segura y saludable, y tener acceso a cosas como la educación para sus hijos”.

Aunque el precio de las acciones de Disney se vería afectado si subiesen los sueldos, lo que la afectaría “personalmente”, cree que “si las empresas no eligen liderar en este tema Wall Street nunca reconocerá que han promovido un comportamiento corporativo que ha sido increíblemente destructivo”.

Cuando se le preguntó por el objetivo último del documental, Abigail Disney aseguró que no es atacar al grupo creado por su abuelo y tío abuelo, porque no es “un problema de Disney”.

“Disney es un gran lugar para ver el problema y hablar de ello, pero, en términos más generales, debemos pedirle a nuestra economía y a todas las partes que construyen una economía que piensen de manera diferente sobre el lugar que corresponde a la vida humana en las estructuras que hacen que nuestro mundo sea lo que es hoy”.

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