Poseedora de una personalidad extrovertida, artista polifacética que da rienda suelta a su euforia creativa tanto a través de las artes visuales que el performance, la francesa ORLAN es en sí misma el lienzo, la arcilla y el objeto de una búsqueda de lo diferente, especial y asombroso. Sin embargo, antes que nada es alguien que valora y exige su libertad.
La tarde de ayer, ante un numeroso público conformado por artistas plásticos y profesionales del performance y las artes escénicas, de la localidad, otros estados del país y el extranjero, ORLAN ofreció en la Escuela Superior de Artes de Yucatán una conferencia en la cual abordó algunos conceptos fundamentales para el desarrollo de su obra, la cual es una constante búsqueda de simbolismos que se nutre de cada viaje que realiza por el mundo, empapándose de la cultura y la tradición de los sitios. Yucatán no ha sido la excepción para ella.
Desde diciembre ORLAN se encuentra en la entidad, donde está presentando la exposición “Hibridaciones” en un espacio del Gran Museo del Mundo Maya, con el apoyo del Centro Cultural La Cúpula y la Secretaría de la Cultura y las Artes.
De hecho, fue gracias a las gestiones de esas dos instancias y la colaboración de la ESAY que se concretó el encuentro con la artista en la exestación de ferrocarriles.
Recientemente ORLAN visitó Uxmal, ciudad maya que le dejó profunda impresión y que abona a esa búsqueda de formas de crear arte.
La visitante ha realizado modificaciones a su rostro como una forma de vivir su libertad, la misma que es la chispa de su propuesta plástica ampliamente valorada, difundida y aclamada en galerías pero censurada en plataformas y redes sociales. “No sé si eso sucede aquí, pero en Europa se está volviendo cada vez más recurrente la limitación a la libertad, que es lo esencial que requiere el artista para crear” declaró y agregó que ella valora su libertad y la exige para poder expresarse.
“Un seno femenino al aire es motivo de censura en las redes, pero no lo es cuando se trata de un torso masculino; estamos como en los tiempos de Miguel Ángel y la Capilla Sixtina, donde los cuerpos desnudos que el artista pintó en muros, techos y bóvedas no deben exhibirse”, lamentó.
En este sentido, la artista, quien durante su charla presentó imágenes de sus obras, dio a conocer uno de sus más recientes proyectos: un avatar de ella misma creado en computadora, al cual le fue suministrando rasgos antropomorfos en un cuerpo desollado en diversas posiciones, que permiten observar el funcionamiento armónico de la estructura muscular del ser humano.
Sin embargo, la imagen está muy lejos de ser una cuidadosa lección de anatomía, existe una serie de implicaciones metafóricas y filosóficas que la artista le ha conferido: para empezar, la figura no está basada en una fotografía o imagen original de ella, la composición corporal se logra mediante la descripción que hace un programa informático.
ORLAN criticó las características físicas de mujeres que aparecen en revistas de moda y del espectáculo, presentadas como el ideal de proporciones físicas femeninas, alejadas completamente del común de las mujeres.
El cuerpo desollado tiene dos implicaciones metafóricas, la primera es la búsqueda interior para explorar su libertad y dejarla aflorar sin tapujos. La segunda es que, al no haber piel, no se sabe cuál es su color y, por lo tanto, hay una condición de igualdad a todos; así ORLAN rechaza el racismo.— Emanuel Rincón Becerra
