CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Un ambicioso estudio científico, denominado como “el más grande jamás realizado”, capturó la imagen más impresionante y fidedigna de la Vía Láctea que se ha captado hasta la fecha, pues en ella se pueden apreciar 3 mil 320 millones de objetos cósmicos que serán estudiados en las próximas décadas para conocer la historia de todos ellos.
La imagen fue capturada por la Cámara de Energía Oscura del Observatorio Interamericano Cerro Tololo, el cual tiene sus instalaciones en Chile y pertenece a la Fundación Nacional de Ciencias (NSF, por sus siglas en inglés).
Para alcanzar el propósito de captar los cientos de miles de millones de estrellas que forman parte de la Vía Láctea, los especialistas recurrieron a una metodología de longitudes de onda ópticas e infrarrojas cercanas; el resultado es impresionante.
Para dimensionar su magnificencia, esta imagen ha sido comparada con una fotografía capaz de plasmar millones de rostros, los cuales, todos ellos fueran tan nítidos que pareciesen el centro de la toma.
“¡Imagina una foto grupal de más de tres mil millones de personas y cada individuo es reconocible!”, ejemplificó Debra Fischer, directora de división de Ciencias Astronómicas de la NSF, en un comunicado.
Sin embargo, lograr la imagen que ahora tenemos delante de nuestros ojos no resultó nada sencillo, sino que llevó años de recabar diferentes objetos cósmicos, los cuales fueron vaciados poco a poco en un catálogo que almacenó la información en terabytes, que es la unidad de medida capaz de resguardar datos digitales de la forma más precisa y especifica posible.
Esta labor estuvo liderada por el equipo de investigación DECaPS2, encargado de filtrar datos de 21 mil 400 exposiciones individuales del cielo sur, en el cual se encuentra una densidad de estrellas “extremadamente alta“, de acuerdo con lo que explicó la líder del estudio, Andrew Saydjari.
“Hacerlo nos permitió producir el catálogo más grande jamás realizado con una sola cámara, en términos de la cantidad de objetos observados”, dijo Saydjari, estudiante de posgrado en la Universidad de Harvard e investigadora en el Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica.
¿Cuáles fueron los retos y desafíos? De hecho, la experta no perdió de vista el hecho de que, gracias a la luminosidad de las estrellas de habitan en esa parte de la Vía Láctea, fue posible que la imagen luciera tan impresionante como lo hace, sin embargo, también reconoció que dicha magnitud también presentó algunas dificultades a la hora de observar con nitidez el plano galáctico que los investigadores eligieron como objetivo de visión.
De hecho, Saydjari explicó que, mientras unos objetos cósmicos se exaltaban en la imagen, otros resultaban opacados por la naturaleza de otros, como fue el caso de los zarcillos oscuros de gas y polvo que absorbieron la luz de las estrellas, escurriendo por completo, además, a las estrellas más débiles dentro del plano.
Otro desafió que tuvieron que atravesar tuvo que ver con la luz de las nebulosas que dan origen a las estrellas, pues por su naturaleza densa y fría dificultaron la medición del brillo de cada objeto cósmico.
Además, se trató de una población tan grande que se superponían unas encima de otras, lo que provocó que fuera más complejo distinguir cada estrella por separado, confundiéndolas con las estrellas vecinas.
