Monseñor Joseph Spiteri, nuncio apostólico en México, celebró ayer en la Catedral de Mérida la misa de la Fiesta de Pentecostés.

En la celebración eucarística, realizada a las 8 de la mañana en el máximo templo católico, recibieron el sacramento de la confirmación 28 jóvenes.

Fue una sorpresa para los asistentes ver al nuncio apostólico, ya que apenas anteayer presidió la misa de la peregrinación de la Arquidiócesis de Yucatán en el convento franciscano de San Antonio de Padua.

El representante del Papa en México recordó que en esta fiesta se dio la primera predicación de Pedro y de los apóstoles, “y entonces como fiesta de nacimiento de la Iglesia, deberíamos cantar las Mañanitas a nuestra madre la Iglesia y a nosotros mismos”.

“Tenemos esta dicha hoy no solamente de celebrar Pentecostés sino de confirmar a estos amigos nuestros, estos jóvenes que quieren profesar más claramente su fe con el apoyo de la gracia de Dios y de los siete dones (del Espíritu Santo), pero de modo particular en el día que asociamos con el nacimiento de la Iglesia”.

“Hemos visto que es justamente que así se presenta la Iglesia desde el primer momento, cuando todos los apóstoles salieron para anunciar la buena noticia del Señor”, dijo.

Añadió que todos entendieron en su propia lengua el anuncio del Evangelio pero quedaron todos distintos, arraigados en su propia tradición.

“Entonces, desde el inicio, podemos ver la fuerza del Espíritu Santo que nos une en comunión pero respeta nuestra diversidad, la personalidad de cada uno”.

El nuncio dijo que parecemos muy iguales pero cada persona tiene su carácter, su modo de pensar.

“Cuántos problemas vemos cuando no logramos ponernos de acuerdo, no respetamos las diferencias, los papás que no respetan la diferencia de sus hijos que están creciendo, que no son fotocopias de sus padres. Y también los hijos que muchas veces no respetan el pensamiento de sus papás porque parece demasiado diferente y es ahí que el Espíritu Santo nos ayuda a tener respeto recíproco los unos con los otros”, afirmó monseñor Joseph Spiteri.

“Y también nos permite ser más libres para amar, para servir a nuestros hermanos y hermanas”.

“El Evangelio nos dice que cuando Jesús resucitado apareció ante los apóstoles no los reprendió. Ellos habían abandonado a su maestro en el momento más difícil de su vida, en la Pasión; él les ofrece su paz, más aún, les encarga perdonar los pecados. Esa es la grande gracia que recibimos también nosotros cada día, que cada mañana podemos presentarnos frente al Señor para agradecerle el don de un nuevo día pero también para recibir de él el don de su misericordia que después vivimos en la confesión”, dijo el nuncio.

“El Pentecostés es la fiesta de la venida del Espíritu Santo y de sus dones”.

Durante la ceremonia, el padre Justo Caballos Uc, rector de la S. I. Catedral, presentó a los 28 jóvenes que recibieron el sacramento de la confirmación.— CLAUDIA IVONNE SIERRA MEDINA

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán