Los avances en la tecnología para el estudio y la exploración espacial tienen en la Luna el escenario idóneo para los ensayos de todos los equipos que en un momento determinado serán vitales para llevar la primera misión tripulada a Marte, explicó Andrés Martínez, encargado del desarrollo de las herramientas que tendrán como objetivo minimizar los riesgos y garantizar la seguridad de los astronautas en los días que dure la exploración.
Martínez participó la tarde de ayer, con la ponencia “Vamos a Marte por el beneficio de la humanidad”, en la segunda jornada del Congreso de Innovación, Ciencia y Tecnología Yucatán i6 2023, que se lleva al cabo hasta hoy jueves en el Centro de Convenciones y Exposiciones Yucatán Siglo XXI.
En su conferencia, el especialista abordó los más recientes avances en investigación y desarrollo de la tecnología que hará posible que se concrete un viaje tripulado al Planeta Rojo, algo que podría suceder antes del año 2040 y que sería una aventura de 850 días de duración.
El escenario en el cual toda esa tecnología es puesta a prueba es la Luna. Los ensayos en torno al satélite natural de la Tierra aprovechan las condiciones más aproximadas a las que se enfrentarían los astronautas en su viaje a Marte, sin perder de vista las características particulares que tiene el lejano planeta.
“El ser humano está tratando de adaptarse a la vida fuera de la Tierra, la exploración espacial echa mano de la tecnología disponible y la aplica en sistemas de supervivencia, vehículos, equipos, comunicaciones y más para posibilitar un viaje a Marte antes de 2040”.
Apolo y Artemis
Las misiones Apolo de la década de 1960 para llevar al primer ser humano a la Luna representaron retos formidables para la ciencia de la época. Ahora, las misiones Artemis (Artemisa, en la mitología griega, era la hermana melliza de Apolo, hija de Zeus y Leto) se han fijado un reto mayor que sus antecesoras, pero además se han constituido como misiones incluyentes en las que participan mujeres y personas de diversas razas.
El 16 de noviembre de 2022 la Artemis I, no tripulada, orbitó la Luna llevando consigo una decena de pequeños satélites, capaces de hacer mediciones de la superficie lunar para detectar la presencia de agua, así como otros equipos que midieron los efectos de la radicación solar fuera de la atmósfera terrestre.
La misión Artemis II, prevista para noviembre de 2024, será una misión tripulada que deberá orbitar la Luna y retornar a la Tierra. No descenderá en el satélite.
A diferencia de la exploración de la Luna, que cuenta con el apoyo de la Estación Espacial Internacional, a 400 kilómetros de la superficie de la Tierra y controlada prácticamente desde un centro de monitoreo en nuestro planeta, los tripulantes de la misión Artemis III estarían navegando solos por cerca de 850 días, sin cadenas de reabastecimiento y con un número limitado de piezas, repuestos y componentes.
El margen de error, por lo tanto, es mínimo.
Largo viaje
Se necesitan 270 días (nueve meses, es decir, el tiempo que un bebé requiere para ser gestado) para llegar a Marte (540 días de viaje redondo) y 10 meses in situ.
Las comunicaciones se tornarán complejas y limitadas, una señal puede tardar de 40 a 70 minutos en viajar de Marte a la Tierra. Lo que más preocupa en materia de comunicación es el hecho de que durante la misión es probable que en un determinado momento el Sol, Mercurio y Venus estarán alineados entre Marte y la Tierra, un angustiante período de dos semanas en los que no habrá ningún tipo de comunicación, algo que preocupa sobremanera a los expertos y que se constituye como uno de los desafíos más importantes a superar en la planeación del trayecto.
“Las misiones a Marte experimentarán una reducción del apoyo terrestre, incluidos importantes retrasos en las comunicaciones de ida y vuelta, falta de reabastecimiento y falta de opciones de evacuación”, manifestó Andrés Martínez.
“Los requisitos de calificación humana establecen que los sistemas de tripulación y vehículo deben poder realizar ciertas operaciones críticas independientemente del apoyo desde Tierra. Las Operaciones Independientes de la Tierra (EIO) para Marte ofrecerán tecnologías que brindarán capacidades para mitigar los riesgos asociados con la reducción del apoyo terrestre e integración de sistemas para datos, detección, análisis en el espacio, soporte de diagnóstico y ejecución de procedimientos”, subrayó.
La misión requerirá utilizar tecnologías de última generación en inteligencia artificial, aprendizaje automático, fusión de sensores y visualización de datos.
Los equipos con que contará Artemis III le permitirían recolectar muestras del material de la superficie marciana para análisis.— Emanuel Rincón Becerra
