PARÍS (EFE).— Con música del británico Thomas Adès y una partitura que incluye una de las notas más altas jamás escritas para una soprano, la adaptación de “El ángel exterminador” invadirá con surrealismo buñueliano el escenario de la Ópera de París, que encargó la puesta en escena de la obra al español Calixto Bieito.
Las representaciones de “El ángel exterminador” comenzarán hoy en el moderno edificio de la Ópera en la Plaza de la Bastilla, donde un gran escenario blanco que casi incomoda e invita a la locura recibirá al público.
Creada para el Festival de Salzburgo de 2016 con libreto de Adès y Tom Cairns, es la segunda ocasión en que la ópera basada en la película de 1962 se lleva a escena y la primera vez en Francia.
“Cuando me propusieron ‘El ángel exterminador’ yo no conocía la música, porque no hay grabación. Conocía la película, claro, porque la vi de muy niño, con 12 años o así”, explicó Bieito, originario de Burgos y actualmente instalado Suiza, donde es director residente del Teatro de Basilea.
El encargo, que se enmarca en la colaboración habitual de Bieito con la Ópera de París, le hizo particular ilusión por tratarse de la adaptación de una película de Buñuel.
“Luis Buñuel me gusta. Me gustan mucho las películas, aunque no las entiendo a veces”, reconoce el director de ópera y teatro. Pero “tampoco hace falta” comprenderlas al 100%, asegura.
Sobre todo, Bieito pensó que podía “pasar un buen momento” haciendo este espectáculo, que se podrá ver hasta el 23 de marzo, pero a nivel personal le recordó el especial significado que las películas del director de “Las Hurdes, tierra sin pan” tuvieron para él en su juventud.
Para Bieito, existe “un hilo mágico entre Goya, Valle-Inclán y Buñuel”, tres referentes de la cultura española, aunque Buñuel rodó “El ángel exterminador” durante su prolífica permanencia en México, donde dio un nuevo impulso a su carrera cinematográfica a partir de 1945.
“Fueron muy, muy, muy importantes. Me enseñaron algo inconsciente, no he sido consciente hasta que he sido mucho más mayor”, detalla.
Aprendió, en concreto, a “dejarse llevar” por lo que aparece, lo que está sumergido, “aunque quizá no tenga un sentido lógico o racional”.
Respecto a la ópera, el burgalés apuntó que lo que se va a ver en la Bastilla es un Buñuel pasado por el filtro de Thomas Adès, quien además está a cargo de la dirección musical de las primeras representaciones en París.
“No es la música de una película, es la música de una ópera, es en inglés, es un lenguaje diferente”, recordó Bieito sobre el exigente libreto.
Le gustaría pensar que el alma de la película está de alguna manera presente, aunque el espíritu de Buñuel sea difícil de atrapar.
La cinta da comienzo después de una noche en la ópera, con una cena de personajes adinerados en una mansión de la que no podrán marcharse. Contiene una fuerte crítica a la burguesía, que, confrontada a esa situación caótica y absurda, revela sus peores instintos.
Aunque no es tan habitual que la ópera adapte al cine, como sí ocurre a la inversa, para Bieito este ejercicio forma parte de la fluidez y reciprocidad general del arte. Sí que ha habido, además, varias adaptaciones al teatro de “El ángel exterminador”, que es un formato más cercano a lo operístico.
“Es un proceso normal, el arte es todo interpretación. Lo vas interpretando, lo ves con tus ojos, lo sientes, lo sueñas, lo fantaseas”, resumió el director.
Adaptación Espíritu
A Calixto Bieito le gustaría que la adaptación fuera fiel a la Orden de Toledo.
Vanguardia
La Orden de Toledo era la asociación de jóvenes artistas vanguardistas a la que pertenecieron Luis Buñuel (su fundador), Salvador Dalí y Federico García Lorca, entre otros. “Salían de fiesta. Espero que esté eso, no lo sé. Es difícil porque no sé cuál es el espíritu de Buñuel. Es difícil interpretar a una persona”.
