LONDRES (EFE).— El rey Carlos III celebró ayer una audiencia en persona en el Palacio de Buckingham con la secretaria general de la Commonwealth, la baronesa Patricia Scotland, en una semana de escrutinio mediático para su hijo Guillermo.
El monarca británico, de 75 años, que se somete actualmente a un tratamiento de cáncer, recibió a su invitada por la tarde en una sala destinada a audiencias privadas, según un comunicado emitido por el palacio.
El soberano continúa ocupándose de sus tareas como cabeza de Estado, si bien no está llevando al cabo eventos oficiales en público para centrarse en su tratamiento.
Carlos III fue visto riendo y bromeando aparentemente mientras saludaba con un apretón de manos a la baronesa. El rey, cabeza de la Mancomunidad de Naciones, destacó el pasado lunes que “la diversidad es la fortaleza” de la Commonwealth, en un vídeo para conmemorar el aniversario de la fundación, en 1949, de la asociación de antiguas colonias y territorios británicos.
Por otro lado, en España, Juan Carlos de Borbón regresó ayer al país en un viaje privado. El rey emérito llegó en un avión privado a la ciudad de Vitoria, donde habitualmente se somete a revisiones médicas y tiene una corta permanencia.
El antiguo jefe de Estado fijó su residencia en Abu Dabi en agosto de 2020 por la polémica que suscitaron sus irregularidades fiscales y su conducta personal.
Según el plan de vuelo, el avión en el que viajó Juan Carlos procedía de Ginebra, donde reside su hija Cristina. Tras el descenso, el antiguo monarca salió en un vehículo hacia el centro de la ciudad. Se esperaba que tras pasar unas horas en Vitoria volara a Galicia con destino a Sanxenxo, donde se aloja en la casa de su amigo el armador Pedro Campos.
Se trata de su octava visita a España desde 2020; la última de ellas fue en diciembre pasado para celebrar el 60o. cumpleaños de la infanta Elena, su hija mayor.
