MADRID (EFE).— Rafael Amargo afronta una petición de 9 años de cárcel por tráfico de drogas en un juicio que comenzó ayer en Madrid.
Los policías que investigaron al bailaor y coreógrafo, acusado de traficar con estupefacientes desde una vivienda suya en la capital española, determinaron que él y el productor Eduardo de Santos vendieron droga conjuntamente para financiar un espectáculo flamenco que se estrenó en 2020.
La Audiencia Provincial juzga a Amargo, De Santos y al socio Miguel Ángel Batista por integrar un grupo que traficaba con droga, en especial metanfetamina.
La fiscalía pide 9 años de cárcel para el artista y el productor, y para el otro acusado solicita seis.
El tribunal aceptó, a petición de las defensas, que los acusados declarasen al final del juicio, pasado mañana o el viernes.
Amargo llegó al tribunal desde una prisión cercana a Madrid, a la que ingresó en noviembre pasado porque la Audiencia determinó que no había cumplido con la obligación de firmar cada 15 días en el juzgado, al igual que De Santos.
