Este domingo se celebró en la iglesia de San Juan Bautista, en el Centro de la ciudad, la misa con motivo de la bajada de la imagen del santo patrono, acto que marca el inicio de las festividades en su honor. La celebración fue presidida por el presbítero Gabriel Gamboa Crespo, vicario de la parroquia de Santiago Apóstol, quien acudió en apoyo debido a cuestiones de salud del padre titular de la parroquia.

Durante su homilía, centrada en la solemnidad de la Santísima Trinidad, el sacerdote invitó a los presentes a reconocer la presencia de Dios en la vida cotidiana. “La señal de la cruz, que muchos hacen casi por inercia, encierra una invocación directa a ese Dios uno y trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo”, señaló.

El padre Gamboa explicó que incluso personas no practicantes recurren al signo de la cruz en momentos de dificultad. “Ahí están los que trabajan en las esquinas, los que apenas cae el primer cliente y el primer dinerito, y se persignan… como si fuera un poder mágico para multiplicar su ganancia”, expresó durante la misa.

Añadió que en situaciones de peligro o ante fenómenos naturales, muchas personas recurren al mismo gesto de manera espontánea.

El sacerdote subrayó que esta expresión indica una cercanía con la Trinidad, aunque no siempre se reconozca. “La divinidad está metida en tu vida, aunque no lo reconozcas”, expresó. Indicó que la festividad no debe entenderse solo como un acto religioso, sino como una oportunidad de vivir en comunión, como reflejo del vínculo entre Padre, Hijo y Espíritu Santo.

También instó a vivir la unidad en los distintos ámbitos de la vida, recordando que “ni el Padre es más que el Hijo, ni el Hijo más que el Espíritu. Todo es compartido, todo es uno”, dijo. Invitó a aplicar este principio en la convivencia familiar, comunitaria y pastoral.

Dirigiéndose a quienes difunden doctrinas distintas, el sacerdote hizo una aclaración sobre interpretaciones del libro del Apocalipsis. “No me vengas que eres de los 144 mil… ya se pasaron del número en el mundo, y lo más seguro es que estés fuera”, dijo con cierta ironía, aludiendo a la apertura universal de la salvación.

Al finalizar la misa se realizó la bajada de la imagen de San Juan Bautista. El recorrido interno por el templo se llevó a cabo entre cantos y oraciones. La imagen permanecerá expuesta en el altar para su veneración durante los siguientes días.

La comunidad fue invitada a participar en las próximas celebraciones litúrgicas, entre ellas la misa de Corpus Christi, que se oficiará el jueves. El lunes 23 se celebrarán las vísperas a las 5 p.m., seguidas de la Santa Misa a las 6 p.m. El martes 24, día principal de la fiesta, habrá mañanitas a las 6:30 a.m. y misa solemne a las 7, presidida por los canónigos del Cabildo Eclesiástico. Se solicitará una cooperación voluntaria para apoyar los gastos de la festividad.—Darinka Ruiz Morimoto

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