Vístete para triunfar, mi Sol. Vístete con una sonrisa de agradecimiento a la vida.
Vístete con los dones que Dios te dio y lleva como único accesorio la confianza en lo que haces.
Vístete con la seguridad de que cada paso que des es el correcto y, aunque haya tropiezos, puedes retroceder y encaminar el paso firme. Vístete y maquíllate con humildad, pero a la vez con firmeza. Que tu “no” sea un “no” consciente y tu “sí”, un “sí” comprometido.
Vístete con el cariño de los que te amamos y deja atrás esa ropa vieja de las envidias y la negatividad. Vístete hoy y siempre con la certeza de que eres un ser de luz y que tus metas están más cerca de lo que te imaginas.
Vístete con esa personalidad única que tienes; no importa lo que los demás entiendan o no, lo que es verdaderamente importante es que tu capacidad y tus sentimientos amorosos te vayan llevando al sitio en donde quieras estar. Vístete, mi niña. Lleva siempre en la bolsa la fe; aunque a veces parezca perdida, te aseguro que anda por ahí esperándote para hacer la magia.
Licenciada en Ciencias de la Comunicación.
