• El presbítero José Abelardo Ceballos Solís bendice al gremio Unión de Católicos en el inicio de la fiesta del Santo Cristo de la Transfiguración
  • Arriba, hombres y mujeres entran a la iglesia de Santiago portando estandartes; a la izquierda, dos custodios colocan el paño de pureza naranja obsequiado a la sagrada imagen

Con la entrada del gremio Unión de Católicos, ayer arrancó formalmente en la iglesia de Santiago la festividad en honor del Santo Cristo de la Transfiguración, cuya imagen, también conocida como el Cristo Negro, data del siglo XIX.

El gremio, presidido por los esposos Ramón Anselmo Ravell Martínez y Lourdes Guadalupe Mújica Apud, anunció su llegada al templo con música de charanga y el estallido de voladores.

Durante su recorrido, captaron la atención de quienes estaban en el parque, que se detenían a observar el paso de los estandartes coloridos que lleva la agrupación.

Se trata del primero de los 14 gremios que, día con día, ingresarán al templo. La agrupación tiene más de ocho décadas de existencia, aunque hay quienes aseguran que su origen se remonta a hace 120 años. Desde entonces, no ha faltado a su cita anual en el templo.

“Venimos para dar gracias; en mi caso, por la salud de una de mis hijas, que estuvo delicada este año, pero bendito sea Dios, ya se reincorporó a sus labores”, compartió la señora Mújica, quien junto con su esposo asumió la presidencia del gremio hace cinco años.

“También venimos a pedir perdón, porque a veces nos valemos de las redes sociales para ofender a la Iglesia y a sus sacerdotes; no tenemos la valentía de decirlo cara a cara y usamos las redes para hacerlo”, añadió.

Antes de ingresar al templo, donde fueron recibidos por el presbítero José Abelardo Ceballos Solís al son del repique de campanas, los integrantes del gremio dieron una vuelta al parque.

Al frente del grupo caminó Lourdes Mújica, con un paño de pureza naranja, confeccionado por Raymundo Caamal Contreras y donado por la señora Lourdes Lugo. Con esa prenda fue revestida la imagen del Cristo.

Aunque muchos suelen confundirlo con un sudario, el paño de pureza es distinto y requiere una elaboración cuidadosa. El confeccionista explicó que eligió tela de seda para hacerlo: “Buscamos una tela que se preste a la imagen del Santo Cristo. En este caso usamos seda. Y los implementos que lleva —los galones, la pedrería, los cordones— los vamos conjugando para que quede”.

Raymundo Caamal lleva más de 30 años confeccionando esta prenda. La pieza ofrecida este año le tomó un mes completo de trabajo.

Tanto los presidentes del gremio como el confeccionista hicieron un llamado a preservar estas tradiciones, pues consideran que los gremios forman parte esencial de la identidad del barrio.

“La invitación está abierta para que la comunidad asista y se sume a las actividades”, expresó la señora Mújica.

Ayer mismo, a las 6 p.m., se ofició una misa en la parroquia, tras la cual un expresidente del gremio ofreció una serenata al Cristo.

Hoy, después de la misa de mediodía, el gremio tendrá su salida y se realizará un convivio en el atrio del templo. Está previsto que este día ingrese el gremio Esperanza Católica, y mañana lunes, el gremio La Paz Cristiana.— Claudia Sierra Medina

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán