• El maestro Alfonso Scarano compartió con el Diario algunos de los planes que desea llevar al cabo con la Orquesta Sinfónica de Yucatán
  • El nuevo director artístico quiere guiar la proyección internacional de la Orquesta Sinfónica, respetando su esencia maya y mexicana

La innovación es el eje que Alfonso Scarano busca impulsar al frente de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) mediante la implementación de nuevos programas artísticos. Entre ellos destaca el proyecto denominado “El arte de la transcripción”, por medio del cual se presentarán obras concebidas originalmente para un solo instrumento y también la versión orquestal.

Asimismo, propone la realización de un concierto anual titulado “Lado a lado”, en el cual instrumentistas aficionados, y seleccionados mediante convocatoria, podrán tocar junto a los integrantes de la OSY.

El recién nombrado director artístico titular de la orquesta llega con una serie de propuestas orientadas al crecimiento de la agrupación, entre las que se incluye su internacionalización. Estas iniciativas, señaló, espera concretarlas en coordinación con el Fideicomiso Garante de la OSY (Figarosy) y con todo el personal que hace posible el funcionamiento de la institución.

Scarano indicó que ya tiene definidos los programas que planea ejecutar en 2026 y 2027, los cuales incorporan las innovaciones mencionadas, además de una propuesta que se desarrollará en el marco de la conmemoración de los 200 años del fallecimiento de Ludwig van Beethoven.

Nueva oportunidad

En entrevista con Diario de Yucatán, el maestro italiano admitió que, al responder a la convocatoria para elegir al nuevo director artístico titular de la OSY, no conocía a la agrupación local. Su principal motivación para postularse fue la oportunidad de vivir la experiencia de trabajar en México y conocer su entorno cultural.

Señaló que la decisión de su nombramiento fue determinante, ya que alrededor del 80% de los músicos votó a su favor. Consideró este respaldo como un motivo de orgullo, pero también como una responsabilidad significativa frente a la agrupación.

Afirmó que su manera de trabajar no varía entre países, sean México, Italia, Tailandia u otros, ya que su enfoque se centra únicamente en la música.

Explicó que no parte de ideas preconcebidas sobre la nacionalidad de una orquesta o de su público, sino que se concentra plenamente en el trabajo musical, lo que facilita el proceso y evita conflictos, al considerar que la música es un medio de conexión esencial con lo humano. “Siempre pienso en la música como una posibilidad de contacto con lo humano; podemos hablar, pero hablar es muy superficial, en cambio, la música es muy profunda”, manifestó.

Scarano expresó que, a diferencia del lenguaje hablado, que puede resultar limitado, la música permite un contacto más amplio con las emociones. En ese sentido, señaló que concibe la música como una forma de comunicación que trasciende lo verbal.

Impresiones

Los encuentros que ha tenido con la OSY, tanto en los cuatro conciertos que dirigió en septiembre como en la “Gala navideña” del jueves pasado en el Palacio de la Música —y que hoy se repetirá en el Parque de la Plancha, a las 7 p.m.—, le han permitido conocer mejor a la OSY. Observó que, si bien cada integrante posee una alta capacidad individual, el reto consiste en fortalecer el trabajo conjunto para lograr un mayor equilibrio y elevar el nivel del ensamble hacia estándares de excelencia y proyección internacional.

Su objetivo, explicó, es que un público extranjero que escuche a la OSY no la perciba únicamente como una orquesta mexicana, sino como una agrupación de nivel mundial, sin perder su identidad yucateca y mexicana.

En este sentido, destacó que la Sinfónica debe integrar la identidad maya yucateca con la sólida tradición musical mexicana, representada por sus compositores, siempre en diálogo con el contexto internacional.

Indicó que, como parte de su visión a mediano plazo, su proyecto para el período 2027-2028 contempla una gira de la orquesta por Europa.

Respecto a la programación de 2026, aseguró que ya fue presentada a los músicos, con la intención de involucrarlos activamente en el proceso. Señaló que su labor será la dirección artística, siempre en colaboración con el director general, el personal administrativo y los integrantes de la orquesta.

Explicó que su plan para elevar el nivel de la OSY requiere considerar tanto al público como una cuidadosa selección del repertorio, proceso que, consideró, podría llevar tres años o más. Dentro de la programación de 2026 se prevé también la inclusión del género operístico.

Proyectos

En relación con el proyecto “El arte de la transcripción”, detalló que se plantea, por ejemplo, interpretar en una primera parte una sonata original de Johannes Brahms para clarinete y piano, y en la segunda parte, la misma obra en versión para clarinete y orquesta. Indicó que compositores como Luciano Berio y Hector Berlioz realizaron transformaciones similares, y que escuchar una obra en sus dos versiones ofrece una experiencia formativa tanto para el oído como para la sensibilidad.

Precisó que en 2026 se realizarán cuatro programas dedicados a este proyecto.

Para 2027, año dedicado a Beethoven, la propuesta contempla la interpretación de las nueve sinfonías del compositor, además de oberturas y conciertos. Paralelamente, se abrirá una convocatoria para que compositores mexicanos escriban nueve obras inspiradas en cada una de las sinfonías.

En cada programa se interpretará una obertura de Beethoven, la obra contemporánea seleccionada y la sinfonía correspondiente, para que cada temporada tenga una identidad definida.

Otra de las propuestas previstas para 2027 y 2028 es el proyecto “Lado a lado”, que se realizaría una vez al año. Este consistirá en lanzar, con seis o siete meses de anticipación, una convocatoria dirigida a músicos aficionados de todas las edades para que envíen un vídeo de cuatro o cinco minutos. En ese proceso se seleccionarán entre 65 y 100 instrumentistas no profesionales, que serán invitados a interpretar una pieza accesible junto a la orquesta.

Scarano explicó que en este formato se integrarán músicos profesionales y aficionados, compartiendo atriles en un ensamble de gran formato, pensado para espacios amplios como el Parque de la Plancha, con el objetivo de fomentar los lazos comunitarios. Detalló que la convocatoria estará abierta a personas de todo Yucatán, independientemente de su profesión.

El director señaló que ha dialogado con el gobernador del Estado, Joaquín Díaz Mena, quien ha manifestado un interés real en que la orquesta eleve su nivel artístico y en apoyar su desarrollo.

Adelantó que solicitará una contribución económica especial para impulsar los proyectos de innovación, los cuales, afirmó, son resultado de años de experiencia profesional que busca aportar a Mérida. Subrayó que el proyecto de transcripción no existe actualmente en ciudades como Londres, Berlín o Roma, por lo que su realización en Mérida requiere respaldo tanto gubernamental como de patrocinadores.

Otra distribución

Scarano también se refirió a los cambios realizados en la disposición de las secciones de instrumentos en el escenario, los cuales obedecen a criterios de balance, sonido y equilibrio.

Reconoció que es frecuente que el público y los músicos perciban una diferencia en el sonido de la orquesta cuando él dirige, lo que atribuye principalmente a su personalidad y forma de conducción. Indicó que, si bien la posición de los músicos influye en una mínima proporción, el factor determinante es la manera en que el director se comunica y guía al ensamble. Recordó que en la música la responsabilidad del resultado recae en el director.

Explicó que, al estar en el podio, se concentra en la capacidad de transmitir ideas sin palabras, mediante la mirada y el gesto, apoyado en una preparación técnica y mental desarrollada a lo largo de su trayectoria.

Esta forma de trabajo, añadió, genera una respuesta similar en orquestas de distintos países, ya que los músicos perciben un trato respetuoso y constante.

No obstante, detalló que los cambios de posición también responden a una razón técnica: la combinación de instrumentos con timbres claros y oscuros. Precisó que en muchas orquestas predomina el timbre claro, lo que dificulta el balance, por lo que ajusta la distribución para lograr una proporción más equilibrada, destacando la ubicación estratégica de contrabajos y violonchelos.

Finalmente, al referirse a las prácticas de escucha, consideró que la música no se comprende desde la razón, sino desde la emoción.

Citó a Piotr Ilich Tchaikovsky al señalar que la música comienza cuando las palabras terminan.

“La música verdadera no tiene relación con el cerebro racional. La música profunda está relacionada con el aspecto emocional. Ese es el verdadero objetivo: dar una emoción, una emoción solo la da la música”, puntualizó.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

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