• Monseñor Pedro Mena Díaz inciensa a San Ildefonso; con él, el diácono Fernando Bermejo Salmerón
  • Un grupo de fieles que ayer participó en la Eucaristía en la Catedral

En un ambiente de comunión espiritual, en la Catedral se celebró ayer por la mañana la misa de bajada simbólica de la venerada imagen de San Ildefonso de Toledo, patrono de este templo mayor y de la Iglesia yucateca.

La celebración religiosa fue presidida por el obispo auxiliar de Yucatán monseñor Pedro Mena Díaz y con él ofició el padre rector Juan Pablo Moo Garrido.

La ceremonia eucarística se efectuó en el marco del 262o. aniversario de la dedicación de la Catedral.

Desde el presbiterio, y ante fieles reunidos de manera presencial y a través de las transmisiones en redes sociales, se recordó el significado histórico y espiritual de este recinto, considerado la iglesia madre de Yucatán.

Durante la liturgia se proclamó el Evangelio según San Juan, el pasaje en el que Jesús purifica el templo, subrayando que la casa del Padre no puede convertirse en un lugar de comercio, sino que está llamada a ser espacio de encuentro auténtico con Dios.

En su homilía, monseñor Mena Díaz transmitió el saludo del arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, quien le confió la presidencia de esta celebración conmemorativa.

Recordó que la Catedral, cuyo titular es San Ildefonso de Toledo, fue concluida en 1589 y es la más antigua en tierra firme del continente americano, aunque su dedicación solemne no se realizó sino en 1763, durante el episcopado del fraile Antonio Alcalde. Añadió que, para dar su debido lugar tanto a la solemnidad guadalupana como al aniversario de la dedicación del templo, la Iglesia local efectúa esta conmemoración el 14 de enero.

El obispo auxiliar invitó a los fieles a visitar la exposición instalada en el bautisterio de la Catedral, dedicada a la figura del obispo Antonio Alcalde, quien gobernó la diócesis durante una década y dejó una huella tanto en Yucatán como posteriormente en Guadalajara, donde impulsó obras de gran trascendencia social y educativa. Su testimonio de vida, dijo, es el motivo por el cual se ha iniciado el proceso de su beatificación, al que se une también la Iglesia yucateca.

La reflexión central de la homilía se desarrolló en torno a tres ideas fundamentales. En primer lugar, la Catedral como casa de Dios y puerta del cielo, prefigurada en el Antiguo Testamento, evocando la experiencia de Jacob en Betel. En segundo término, la Catedral como signo que remite a Cristo, verdadero templo de Dios, cuyo cuerpo resucitado es el lugar definitivo del encuentro con el Padre. Finalmente, recordó que cada bautizado es templo vivo del Espíritu Santo y que, como comunidad, todos forman un solo edificio espiritual llamado a vivir en unidad.

Monseñor Mena Díaz subrayó también que este templo ha sido testigo de innumerables momentos de fe del pueblo yucateco, celebraciones eucarísticas, peregrinaciones, sacramentos, acciones de gracias y también tiempos de prueba, como las vandalizaciones vividas a inicios del siglo pasado, en tiempos revolucionarios. Aun así, afirmó, la Catedral ha permanecido como baluarte de la fe y signo de esperanza para generaciones enteras.

En el marco de esta celebración, se recordó a los fieles que, quienes así lo deseen y cumplan las condiciones habituales establecidas por la Iglesia, pueden recibir la indulgencia plenaria con motivo del aniversario de la dedicación de la Catedral.

La misa concluyó como una invitación a renovar la fe, a reconocerse como piedras vivas de un mismo templo y a experimentar, en la vida cotidiana, la comunión que nace en la casa de Dios y se extiende a toda la ciudad.

La bajada de la venerada imagen de San Ildefonso de Toledo tuvo un carácter simbólico, debido al considerable peso y al delicado cuidado que requiere esta histórica escultura, como lo advirtió el padre Moo Garrido.

Por tal motivo, la figura había sido colocada previamente para la veneración de los fieles al inicio de la celebración eucarística.

Durante la misa, monseñor Pedro Mena Díaz realizó la incensación de la imagen como signo de respeto, honor y veneración al santo patrono de la Catedral, lo que subrayó el profundo sentido espiritual de este acto y la devoción del pueblo yucateco.— DARINKA RUIZ MORIMOTO

De un vistazo

Novenario

El padre Juan Pablo Moo Garrido, rector de la Catedral, anunció que el novenario en honor a San Ildefonso —hay rezo del rosario y la novena por las tardes— ya comenzaron y finalizarán el viernes 23 con la fiesta del santo patrono, día en el que el Arzobispo de Yucatán presidirá la Eucaristía y se recibirá al decanato del Centro.

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