La cuenta regresiva para el Carnaval de Mérida 2026 ya comenzó y, con ella, la energía desbordante de sus reyes juveniles Hannah Fernanda Arana Herrera y Yahir Jesús Pacheco Baeza, quienes prometen una alegría contagiosa en cada desfile.
Hannah tiene 19 años, estudia danza contemporánea en la UNAY y su vida ha estado ligada al arte y al carnaval desde la infancia. Yahir, de 20 años, es estudiante de Ciencias de la Comunicación, bailarín, coreógrafo y creador de contenido. Ambos coinciden en que el carnaval no es una casualidad en sus vidas, sino un destino.
Para Hannah, el camino fue largo y lleno de intentos. “Era un sueño para mí y me imagino que para todos los meridanos; yo tenía 5 años concursando para ser reina juvenil. Intenté ser reina infantil, reina juvenil hasta que por fin se me hizo”.
Hoy en día habla con orgullo de ese trayecto. “Siento que estuvo bien que fuera así porque me ayudó a prepararme, a descubrirme y, también, ahora me siento en el mejor momento para ser una reina y representar a las juventudes”.
De hecho, a la joven los carnavales no le son ajenos. “Mi mamá es zanquera, entonces desde muy pequeña estoy cerca de todo esto de las fiestas de carnaval”, recuerda. Por eso, al lograr la corona, no duda en definirlo como “un sueño hecho realidad”.
Yahir, por su parte, evoca recuerdos que lo conectaron para siempre con esta fiesta. “El carnaval ha estado presente en cada etapa de mi vida desde que tengo uso de razón”.
Desde los desfiles infantiles hasta las largas caminatas cuando el carnaval se hacía por Paseo de Montejo y el Centro histórico, la emoción se fue sembrando con los años.
Hoy, al vivirlo como rey juvenil, reconoce estar muy emocionado. “Es una experiencia muy divertida y siempre va a quedar en nuestros recuerdos”.
El proceso no estuvo libre de nervios, aunque Yahir confiesa que se dejó llevar por la intuición. “Va a ser lo que la vida quiera, lo que Dios quiera, si va a ser para mí, lo voy a abrazar”. Fue en ese camino donde coincidió con Hannah, incluso antes de la audición, cuando le pidió ayuda para conseguir vestuario. “Y me dijo: ‘Yo igual voy a audicionar para reina juvenil’”.
La preparación ahora es distinta: menos presión y más disfrute. “Aparte de prepararnos mentalmente, yo creo que más que nada lo vamos a disfrutar”, asegura Hannah. Vitaminas, ensayos y acondicionamiento físico forman parte de la rutina, pero con la certeza de que ya tiene la corona “y ya nadie nos lo quita”.
El momento del anuncio quedó grabado en la memoria de ambos. Hannah lo revive con emoción y sorpresa. “Cuando dijeron mi nombre de que gané, dijeron mal mi apellido… y como que dudé sí soy yo. Hasta que escuchó con claridad: ‘Eres tú, Hannah Arana’. Esto para mí es sueño cumplido, una aventura más en la vida”.
Yahir describe su triunfo con la misma incredulidad. “Yo estaba superemocionado, muy feliz, igual como que no me la creía todavía”. Pero al día siguiente entendió la dimensión del compromiso. “No solamente es ser la imagen, pero sí es una experiencia con mucha responsabilidad también”.
De cara al Carnaval 2026, ambos tienen claro el sello que quieren dejar. “Mi sello va a ser mi esencia, mi sonrisa”, dice Yahir. “De eso se trata el carnaval, de contagiar la alegría hacia las otras personas”.
Hannah coincide y suma su amor por la tradición. “Me gustaría mucho contagiarles mi alegría también, mi algarabía, el color que es esta fiesta y por supuesto el amor por las tradiciones”.
Hannah y Yahir representan a una generación que celebra la vida en movimiento. Como ellos mismos lo dicen, habrá críticas, pero también brazos abiertos. “Nosotros estamos representando lo que es una juventud, cómo los jóvenes se pueden divertir, disfrutar de la vida sanamente”, afirma Yahir. Y Hannah remata con una invitación: estarán esperando al público para saludar, bailar y compartir la fiesta.— IVÁN CANUL EK
