En el banquete en Tallin, Estonia (arriba), Mary siguió la práctica de las “royals” de lucir tiaras pequeñas cuando están de visita de Estado en un país con gobierno republicano. Así, eligió la elaborada con diamantes y con motivos de corazones y flores de lis, que la australiana recibió como regalo de sus padres políticos, la reina Margarita II y el príncipe Enrique, por su boda con Federico en 2004. La pieza fue usada por primera vez a principios del siglo XX por la princesa Margaret de Connaught, bisabuela de Federico. Asimismo, Mary lució unos aretes de diamantes Belle Époque adquiridos en la casa de subastas Bruun Rasmussen
Mary Donaldson nunca nos defrauda. La abogada australiana, reina de Dinamarca por matrimonio con Federico Glücksburg, tiene la cualidad del “savoir-faire”, que le hace verse y actuar adecuadamente en toda circunstancia, ya se trate de dar una caminata por el bosque ataviada con ropa deportiva, botas y gorra para protegerse del frío, ya de un banquete de Estado en el que código de vestir es un atuendo de gala.
En el banquete en Tallin, Estonia (arriba), Mary siguió la práctica de las “royals” de lucir tiaras pequeñas cuando están de visita de Estado en un país con gobierno republicano. Así, eligió la elaborada con diamantes y con motivos de corazones y flores de lis, que la australiana recibió como regalo de sus padres políticos, la reina Margarita II y el príncipe Enrique, por su boda con Federico en 2004. La pieza fue usada por primera vez a principios del siglo XX por la princesa Margaret de Connaught, bisabuela de Federico. Asimismo, Mary lució unos aretes de diamantes Belle Époque adquiridos en la casa de subastas Bruun RasmussenSobre estas líneas, el banquete de Estado y recital que el presidente de Estonia, Alar Karis, y esposa Sirje ofrecieron a los reyes de Dinamarca, el 27 de enero en la iglesia medieval de San Nicolás —en la actualidad un museo y sala de conciertos— de la ciudad capital, Tallin. Mary se inclinó por el azul en su vestido (con un cuello de brillantes cuentas bordadas) y cartera de raso Prada. Portó, al igual que su esposo Federico, la Orden de la Cruz de Terra Mariana. A la izquierda, el anillo de coctel que lució la soberanaPor la mañana del martes 27, Federico y Mary acudieron en Estonia a Rakett69 Science Studios. La reina (arriba) llevó un vestido de tweed del diseñador danés Lasse Spangenberg y un tocado Katrin Cecilia Jacobsen, y se protegió del frío con unas botas de pana Gianvito Rossi. En el cuello, la soberana se colocó el Broche de la Inundación, llamado así por haber sido donado en 1872 por la duquesa Guillermina de Glücksburg en apoyo a los damnificados de la destrucción por el agua de las islas Lolland-Falster. Tiempo después, la joya fue readquirida por la reina LuisaEl Broche de la Inundación (arriba) consiste en un zafiro octagonal de corte esmeralda, rodeado por una guirnalda de pequeños diamantes y, todo el conjunto, por otros 22 diamantes más grandes. El broche es similar al Romanov que está en poder de la familia real británica. Mary complementó su “look” con aretes también de zafiros y diamantesLa cena de Estado servida a Federico y Mary de Dinamarca por el presidente de Lituania, Gitanas Nauseda, y esposa Diana, el 28 de enero en el Palacio Presidencial de Vilna. La reina cautivó con un diseño en crepé de capa y cinturón Elie Saab, color Burdeos. La gran protagonista fue la tiara Eduardiana —originalmente concebida como collar—, que la abogada adquirió en 2012 a la casa Bruun Rasmussen: de oro y plata, está engastada con diamantes de talla antigua, rubíes y espinelas. A su llegada a Vilna, Mary llevó un abrigo Harris Wharf (derecha)GNIMA El espejo de la reina: Camila Shand. Fotos: AP. — Britain’s King Charles III and Queen Camilla, left, light candles during a reception at Buckingham Palace to mark Holocaust Memorial Day, in London, Tuesday, Jan. 27, 2026. (Aaron Chown/Pool Photo via AP)A la izquierda, en la imagen superior, la recepción ofrecida por los reyes británicos Carlos III y Camila con motivo del Día del Recuerdo del Holocausto, el 27 de enero en el Palacio de Buckingham. La monarca lució los aretes de zafiros Impératrice de Fabergé y el broche Hesse del jubileo de diamante, obsequio para la reina Victoria de sus nietos por el 60o. aniversario de su reinado, en 1897. La pieza consta del número 60 en alfabeto cirílico, rodeado de un corazón, todo en diamantes. Está adornado con tres zafiros cabujones: uno en la parte superior y dos más como pendientes. Debajo, la visita de Catalina Middleton, princesa de Gales, al Club de Rugby Wakefield Trinity, el 27 de enero. La futura reina combinó prendas de diferentes tonos de café y también de variadas texturas: blazer Holland Cooper, pantalones de pierna ancha en crepé Jigsaw y tacones de pana en color chocolate EmmySobre estas líneas, el recorrido de la princesa de Gales por Peak District, una de las experiencias terapéuticas al aire libre que ofrece la organización altruista Mind Over Mountains. Catalina se calzó unas botas Berghaus para la caminata, durante la cual se resguardó de las bajas temperaturas con unos jeans Holland Cooper, chamarra Dubarry, bufanda de cachemira Brora y gorra House of BruarLa visita de los príncipes de Gales a la Academia Nacional de Curling, el 20 de enero en Stirling, Escocia. Catalina portó un abrigo de tartán Chris Kerr por Johnstons of Elgin, blusa de cuello de tortuga Zara y botas de pana Tods. Como joyas (a la izquierda), aretes de zafiro
Esta aptitud la demostró una vez más la semana pasada en sus visitas a Estonia y Lituania. Impresionó desde el primer día al combinar su atuendo con un conjunto de joyas de zafiros, entre ellas histórico broche asociado a una tragedia y a un acto de altruismo.