CIUDAD DE MÉXICO.— Margot Robbie entiende la alfombra roja como un espacio narrativo. Un territorio donde la moda no funciona solo como ornamento, sino como relato.
En el contexto de “Cumbres borrascosas”, esa idea alcanza una nueva profundidad: la actriz no utiliza la vestimenta para anunciar una película, sino para prolongar la existencia de Catherine Earnshaw más allá de la página escrita y de la pantalla.
De acuerdo con una publicación de Hola!, cada aparición parece pensada como si el personaje de Emily Brontë hubiera sido trasladado al presente.
La nueva adaptación de Wuthering Heights, dirigida por Emerald Fennell y coprotagonizada por Jacob Elordi, se estrena el 13 de febrero. Sin embargo, mucho antes de su llegada a los cines, el universo visual del filme ya comenzó a desplegarse fuera de él.
La gira promocional se ha convertido en un ejercicio sofisticado de method dressing: práctica donde la ropa no acompaña al personaje, sino que lo encarna.
Tras el fenómeno cultural de “Barbie”, Robbie vuelve a apostar por una estrategia coherente y sostenida, aunque el cambio de registro es absoluto.
Si entonces el color, el guiño y el exceso eran herramientas narrativas, ahora el lenguaje se vuelve oscuro, contenido y emocional.
Del rosa al burdeos, del pop al drama literario, del juego a la obsesión. No se trata solo de un cambio estético, sino de una mutación de tono.
Esa lógica encuentra su raíz en la propia concepción de la película, que rehúye una reconstrucción histórica estricta.
El vestuario diseñado por Jacqueline Durran —también responsable del de “Barbie”— responde a una visión deliberadamente híbrida.
Referencias isabelinas, georgianas y victorianas conviven con imágenes pictóricas, cine del siglo XX y sensibilidad contemporánea. El objetivo no era la fidelidad cronológica, sino la síntesis: destilar épocas y emociones en una estética reconocible, pero no literal.
Ese mismo principio se traslada, casi sin fricción, al armario promocional de Robbie. Bajo la dirección de Andrew Mukamal, estilista habitual de la actriz, cada look funciona como una lectura emocional del personaje. No evoca una época concreta, sino estados de ánimo, tensiones internas y referencias literarias implícitas.
Mukamal, historiador de formación, participó del proceso desde dentro: visitó el set durante el rodaje y trabajó con Durran, un cruce poco habitual entre vestuario cinematográfico y estilismo de alfombra roja.
La propia actriz subrayó esa singularidad al destacar la implicación de Mukamal en el proyecto, una colaboración que se percibe en la coherencia visual de toda la gira. Nada parece accesorio ni improvisado: cada prenda suma capas a la construcción del personaje.
El estreno en París ofreció uno de los momentos más elocuentes de esta narrativa visual. Robbie eligió un Chanel a medida diseñado por Matthieu Blazy, marcando un hito dentro de su relación con la maison.
Aunque lleva años vinculada a la casa, fue la primera vez que lució un diseño de Blazy en una alfombra roja, y lo hizo asociándolo a “Cumbres borrascosas”, un proyecto que ella misma definió como significativo.
El vestido, de silueta corsetera y caída drapeada, combinaba seda burdeos, terciopelo y faille, con una sobrefalda interior en marfil que aportaba profundidad y contraste.
El color —oscuro, casi sanguíneo— dialogaba tanto con el dramatismo del personaje como con el espacio que lo rodeaba.
Según explicó la actriz, la elección cromática buscaba armonizar con la alfombra roja parisina, en un gesto metanarrativo que convertía al entorno en parte del diseño.
Los detalles terminan de articular el mensaje. Plumas y pétalos de seda recorren el vestido de manera orgánica, reforzando la tensión constante entre belleza y desgarro que atraviesa la novela de Brontë.
A lo largo de la gira, las plumas se repiten como motivo simbólico: una alusión a lo indómito, a lo visceral, a una feminidad que no se deja domesticar. Como Catherine Earnshaw, la ropa no busca agradar. Busca persistir.
De un vistazo
Lo masculino
Jacob Elordi, se ha consolidado como uno de los intérpretes con más talento de su generación. No es solo su capacidad interpretativa: también tiene el vestuario totalmente dominado.
En alfombras
Andiamo de Bottega, Chanel, Charvet, han sido las marcas que recientemente han vestido al famoso actor.
