Tras una década de escritura, revisiones y experimentación narrativa, Roberto Azcorra presentará en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey) su libro “Medusa Reina”, una colección de cuentos que explora los vínculos afectivos desde la cotidianidad y las múltiples formas que puede adoptar el amor.
El volumen, seleccionado por el Fondo Editorial Rita Cetina, convocado por Sedeculta, reúne quince relatos que dialogan entre sí; de hecho, cinco comparten un mismo personaje en distintas etapas de la vida.
“Este libro en realidad tiene como 10 años de hacerse. Ha cambiado mucho, han sido diferentes versiones, diferentes nombres. En una de esas versiones se llamó ‘Esto es el amor’. Se llamó de muchas formas hasta llegar a ‘Medusa Reina’”, señala el autor al Diario.
La idea original, dice, surgió después de leer a Emmanuel Carrère y descubrir su “ficción realista; dije: ‘¿Qué pasaría si yo contara mis vínculos afectivos?’”.
Aquella primera aproximación terminó transformándose con el tiempo. “Y así salió la primera versión. Después dije: ‘Creo que es un poco intenso’. Entonces se empezó a volver ficción y se perdió totalmente el germen, la premisa inicial”.
El resultado es un libro centrado en las relaciones humanas, pero lejos de la visión del amor romántico. “Trata principalmente sobre las relaciones afectivas, pero desde el punto de vista de la cotidianidad; los amores no correspondidos, las relaciones de pareja desde un punto de vista más humano, menos escabroso”, apunta.
Cinco de los relatos están unidos por un mismo protagonista que aparece en distintas edades. Según Roberto Azcorra, esta estructura funciona casi como un juego para el lector.
Vínculo maternal
Hay historias que abordan otros tipos de afecto, como el de una madre y su hijo desaparecido. El autor admite que este tema fue un desafío. “Dije: ‘¿Cómo voy a contar algo tan doloroso sin que parezca que me estoy aprovechando del tema?’”. La solución fue recurrir a un relato con elementos fantásticos y espirituales.
La ciudad ocupa un lugar central en varios cuentos. Calles, casas, semáforos y barrios funcionan como detonantes de la memoria y de las emociones. “Utilizo en muchos de los cuentos los aspectos físicos de la ciudad, como parte de la identidad. A partir de los espacios físicos nos acordamos de estos vínculos afectivos”.
El libro, agrega, fue concebido como una obra cerrada, especie de mecanismo narrativo en el que cada pieza cumple una función específica. “Es la primera vez que pienso el libro como un objeto para que funcione como una caja en la que hay muchas historias”.
Para lograr esa unidad sin caer en la repetición, experimentó con distintas técnicas narrativas, por ejemplo, relatos contados al revés, cambios de perspectiva y variaciones en la voz narrativa. Uno de los cuentos más complejos fue “Natura Rey”, que le exigió varios años de reescritura hasta encontrar su forma definitiva.
La presentación de “Medusa Reina” será el próximo jueves 19, a las 7 de la noche, en el módulo de Sedeculta, con comentarios de Rosely Quijano y Bernardo Fernández, BEF.— IVÁN CANUL EK
Detalles
“Medusa Reina”, de Roberto Azcorra, es beneficiario del Fondo Editorial Rita Cetina.
A lo que sigue
El escritor reconoce que, tras diez años de trabajo, la publicación del libro representa también un cierre personal. “Dije: ‘El día que termine este libro voy a olvidarme de él’… Ya que por fin salió, me libré de esa sombra y puedo seguir trabajando en todas las que siguen”, admite.
Diálogo mítico
Sobre el título, revela que proviene de uno de los cuentos y la imagen de la mítica figura dialoga con el sentido de la obra.
Petrificados
“El editor me dijo: ‘Es que cuando leí el libro, creí que todos los personajes de alguna u otra forma se petrificaban’”, añade.
