Un pueblo sin el conocimiento de su historia pasada, su origen y su cultura es como un árbol sin raíces, Marcus Garvey.

El arte desempeña un papel importante en la vida y desarrollo de cualquier estado o municipio; sin embargo en nuestra entidad estamos viendo una “conquista cultural”, la cual se refiere al proceso mediante el cual una comunidad cultural exógena predomina a nuestra comunidad local, resultando en la erosión de la identidad; la migración e importancia que están teniendo tanto los espacios (galerías) y promotores foráneos; así como la gentrificación cultural, el cual es un proceso que implica la transformación del entorno artístico por la llegada de estos nuevos residentes con mayores recursos económicos que han captado la atención por el “malinchismo” (es la actitud de preferir lo extranjero y rechazar o menospreciar lo propio), provocando el desplazamiento de la comunidad cultural local, particularmente las de artes visuales.

Un aspecto notable de este fenómeno de denominación cultural, además de la afectación y desplazamiento a la comunidad artística yucateca (músicos, pintores, escritores y cineastas, etc.), es que, mediante una buena gestión gubernamental, puede tener efectos positivos como la difusión de la cultura local más allá de sus fronteras, un intercambio que enriquezca la cultura local, y que también permita la creación de nuevas formas de expresión.

Sin embargo, la globalización cultural puede llevar a la homogenización cultural, donde costumbres locales corren el riesgo de ser eclipsadas por las tendencias dominantes, la pérdida del orgullo por pertenencia e identidad. Esto plantea la necesidad de un equilibrio entre la adopción de nuevas influencias y la preservación de la identidad cultural, mediante una reconfiguración que permita coexistir a los artistas locales, un proceso de hibridación.

Sin embargo, lo que se está viendo en nuestra Entidad es una cultura impuesta y con una fuerte presencia e influencia en el Gobierno (las instituciones estatales). Cabe mencionar que el concepto de cultura dominante fue desarrollado por el escritor y filósofo marxista italiano Antonio Gramsci (1891-1937) a principios del siglo XX, quien sugería que los modelos de sociedad estaban impuestos por una clase hegemónica poderosa.

Apoyar a la comunidad artística local no solo es importante por la visibilidad y la promoción que se realiza de su obra, sino también desde el punto de vista económico, por lo cual es importante establecer una política cultural tanto a nivel estatal como municipal que busque fomentar el crecimiento económico y social de la comunidad de creadores (artes visuales) de nuestra geocultura, al mismo tiempo que apuntalar la conservación del patrimonio cultural y artístico.

Una estrategia que considere la preservación de la identidad local al mismo tiempo que fomente la innovación, protegiendo y promoviendo la diversidad cultural y la inclusión, la cual busque impulsar el crecimiento económico y social al apoyar a los artistas locales, y resignificar nuestro Estado como un punto de importancia cultural, máxime si se cuenta con dos escuelas que imparten las carreras de licenciatura en artes visuales (Universidad Autónoma de Yucatán y Universidad de la Artes de Yucatán).

Lo anterior no quiere decir que a los foráneos residentes en nuestra entidad no se les considere y se les margine o que no podamos ver exposiciones de creadores de otras latitudes, sino más bien es una llamado a la atención de las autoridades de que no dejen sus responsabilidades (administrativas y organizativas) en manos de quienes por su posición económica y su “exotismo” (actitud cultural de gusto por lo extranjero) relegue a los oriundos de Yucatán o a los que por el tiempo de residir y aportar a nuestra cultura son considerados ya miembros de la comunidad local. Las políticas culturales constituyen un marco normativo y estratégico fundamental, mediante el cual el gobierno como responsable regula, fomenta y protege la actividad cultural, desde la producción artística, la preservación del patrimonio, la difusión de expresiones culturales, hasta la promoción de industrias creativas.

Cabe mencionar que no obstante que algunas dependencias gubernamentales como la Dirección de Cultura e Identidad del Ayuntamiento de Mérida destacan por la promoción del arte local, sería importante que las dependencias de los dos niveles de gobierno (Estatal y Municipal) reforzaran la promoción de la creación artística extra territorio, de quienes son o habitan por ya largo tiempo en nuestra entidad, mediante campañas publicitarias que atraigan turistas y apoyen su economía, o creando un mercado simbólico de lo que se hace y produce en este ramo.

Otra de las acciones que se pueden considerar, es la creación de políticas de impuestos y subsidios favorables tanto a los espacios dentro del mercado del arte que apoyen visiblemente la creación local como a los propios artistas, ya que los mismos puede ser un estímulo importante para el desarrollo del sector turístico, inmobiliario, comercial, educativo, etc.; un ejemplo sería el implementar reducciones en los impuestos (prediales) para las galerías que tengan más del cincuenta por ciento de artistas yucatecos. Así como el establecimiento de programas de becados en sus proyectos creativos, lo cual permitirá desarrollar sus habilidades y competencias, y crear obras que reflejen la identidad cultural y artística. Otras de las acciones que pueden enfocarse a dar prioridad en la promoción (marketing) e inclusión en sus proyectos y programas a las exposiciones de artistas, museógrafos y curadores de nuestra entidad, por encima de las “nuevas personalidades” que han surgido en la escena cultual.

Este fenómeno ha sido objeto de crítica por parte de intelectuales, artistas y activistas que buscan revalorizar nuestra cultura local, presencia que está teniendo efectos negativos en la aprobación de los creadores yucatecos y que puede ser percibido con un análisis coyuntural y con el acercamiento a la comunidad. La participación de la comunidad local sin partidismos o preferencias y en todas sus especialidades, puede contribuir a la toma de decisiones y brindar su visión sobre el futuro del sector artístico local. Por otra parte, la implementación de un gran plan de desarrollo artístico en nuestra entidad requiere la colaboración entre diferentes instituciones de los tres niveles de gobierno (Federal, Estatal y municipal), organizaciones no gubernamentales, empresas privadas, instituciones educativas, intelectuales y especialistas.

Sin tener que exaltar políticas de marketing de políticas del pasado, esto me trae a la memoria el lema de “Lo hecho en México está bien hecho” que surgió en 1978, con el objetivo de resaltar la calidad de la producción local, y que buscaba entre otras cosas, el posicionar a México a nivel internacional; por lo cual hay que preguntarse si es necesario transpolar esa idea al campo artístico local y decir: el arte hecho por artistas Yucatecos está bien hecho.

Curador y Crítico.

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