En la presentación de su libro “Un día contaré esta historia”, Amandititita dejó ver ante sus seguidores una faceta personal e íntima, desde su perspectiva como Amanda Lalena Escalante.
En el evento, anteanoche en el salón Dzibilchaltún del Centro de Convenciones Siglo XXI, abordó el origen del libro, los temas que atraviesan su historia y el proceso de escribirla.
La cantante, acompañada por Libdem Ojeda y Andrés Ramírez, explicó que el título del libro surge de una idea que la acompañó durante años: que algún día contaría su historia, incluso en los momentos más difíciles.
Amanda explicó que en algunas de las etapas más oscuras de su vida se repetía a sí misma que sobreviviría para contar lo que había pasado. “Sabía que iba a sobrevivir y la iba a contar. Nunca dudé que iba a contar la historia. No sabía que iba a publicar un libro, pero sí sabía que la iba a contar”.
Pero decidirse a hacerlo no fue fácil. En un principio no estaba segura de hacerlo público, porque sabía que tocaría temas incómodos y no todas las personas reaccionarían con empatía.
Entre las razones que finalmente la llevaron a escribirlo mencionó la necesidad de hablar de problemáticas que muchas veces se silencian. “Hay que hablar de las infancias en las calles, de la violencia intrafamiliar, de cómo sobrevive un hijo ante la elección de un padre por las sustancias o por su carrera”, subrayó.
De hecho, uno de los temas centrales del libro es la falta de responsabilidad afectiva de los padres.
Durante la conversación, se habló del alcoholismo y la manera en que suele interpretarse socialmente. Para la autora, es importante dejar de verlo únicamente como una decisión personal y entenderlo como enfermedad.
“El alcohólico se vuelve muy egoísta y muy mentiroso. La primera mentira es ‘lo puedo controlar’”, dijo.
Añadió que muchas veces detrás del consumo hay miedo o dolor profundo. “Era tan fuerte el miedo y el dolor que podía ser más fuerte que el amor por los hijos”.
Otro de los temas que surgieron en la charla fue la presión que afrontan muchas mujeres por su imagen. La autora señaló que, con el tiempo, ha intentado dejar de mirar su cuerpo desde el juicio externo.
“Quiero demostrar que con este cuerpo y esta cara se pueden hacer las cosas”.
En otro punto, compartió su conexión con los animales, en especial los gatos, a los que considera parte importante de su vida emocional. A lo largo de los años, estos animales han sido una compañía constante y una fuente de afecto para ella en momentos difíciles.
Además de hablar sobre su historia personal, reflexionó sobre la escritura como una forma de procesar experiencias difíciles. Mientras escribía varios capítulos revivía momentos dolorosos, pero también encontraba una forma de sanar.
“Después de terminar ciertos capítulos, sobre todo los primeros, era llorar y llorar”, recordó. Sin embargo, ese proceso también le permitió mirar los hechos desde otro lugar, más cerca del perdón que del resentimiento.
Para ella, un libro no debe convertirse en un ejercicio de venganza ni “un ejercicio de señalar; este es un libro que busca el perdón y busca la compasión”.
Antes de concluir, la cantante aseguró que las personas reunidas esa noche en la sala, escuchando una historia como la suya, también habían superado batallas. “Si estamos aquí, ya pasamos por muchas cosas que casi nos matan. La enorme fuerza que tenemos es solo por el hecho de estar vivos”.
El libro cuesta 299 pesos y se vende en el módulo de Penguin Random House.— Karla Cecilia Acosta Castillo
