BRUSELAS.— Leonor, hija menor de los reyes de los belgas, Felipe y Matilde, alcanzó la mayoría de edad.
La más pequeña de los cuatro hijos de los monarcas está terminando estudios en un colegio internacional privado en Bruselas y después tendrá libertad para elegir su futuro, pues su cuarto puesto en la línea sucesoria no le confiere un papel oficial.
La princesa habla francés, inglés y neerlandés; además, toca el violín y practica el esquí, la vela y el tenis, reporta la agencia EFE.
Su hermana mayor y heredera al trono, Isabel, de 24 años, cursa la maestría en Políticas Públicas en la Universidad de Harvard, tras haberse graduado en Oxford (Inglaterra) en Historia y Política y después de haberse formado en la Academia Militar Real de Bélgica.
Gabriel, de 21 años y segundo en la línea sucesoria, recibe formación militar y Emmanuel, el varón más pequeño, de 19, se centra en el deporte y la música.
Todos ellos suelen participar en actividades de la familia real, como certámenes musicales, desfiles nacionales y eventos deportivos. Sin embargo, la nueva generación no dispone de una dotación económica pública de forma automática, ni siquiera la princesa llamada a heredar el trono.
Solo cuentan con asignación el matrimonio real, los hermanos del monarca Astrid y Laurent y el rey emérito Alberto.
Por otro lado, Sarah Ferguson, exduquesa de York, fue fotografiada esta semana en un hotel de lujo en Austria, luego de siete meses sin aparecer en público debido al escándalo que la relaciona con Jeffrey Epstein.
Unas imágenes publicadas anteayer por el tabloide británico “The Sun” muestran a quien fuera esposa de Andrés Mountbatten-Windsor, de 66 años, con un rostro visiblemente desmejorado, vestida con un abrigo azul, lentes y el pelo recogido en una gorra de béisbol, entrando a un lujoso resort en un pueblo de esquí austríaco cuyo nombre no fue revelado.
De acuerdo con ese medio, el chalet en el que se hospeda la exduquesa de York costaría 2,000 libras esterlinas por noche.
Una fuente citada por “The Sun” dijo que Ferguson había optado por mantener un perfil bajo durante su estancia en los Alpes. “No se la ha visto en mucho tiempo y claramente ha querido que siga siendo así. La ropa que eligió cuando salió fue cuidadosamente seleccionada para evitar ser reconocida”, declaró el informante.
A Ferguson se le retiró el título en octubre del año pasado al salir a la luz nuevos detalles sobre sus vínculos con el pederasta, como correos electrónicos en los que llegaba a referirse al estadounidense como “amigo supremo”.
Su última aparición pública había sido en el funeral de la duquesa de Kent en la Catedral de Westminster, el 16 de septiembre.
Tras ser desalojada en febrero de la mansión de Royal Lodge, cerca del Castillo de Windsor, junto con Andrés, surgieron rumores de que Fergie se refugiaba en Abu Dabi y Dubái para mantenerse alejada del escrutinio público.
En marzo, un congresista estadounidense solicitó formalmente a Ferguson que testifique ante un comité del Congreso para explicar sus “estrechos vínculos personales y empresariales” con Epstein.
De un vistazo
Golpe
Los Archivos de Epstein han supuesto un golpe devastador para la monarquía británica, sobre todo para los York.
Destitución
Sarah Ferguson fue destituida como patrona de numerosas entidades benéficas y su editorial cesó la publicación de sus libros infantiles.
