La literatura no solo se lee o se escribe de manera solitaria; también se comparte, se pule y se hereda. Con esa firme convicción, el Centro Yucateco de Escritores, A.C. (CYE) retoma su vocación formativa y lanza una nueva edición de sus talleres de creación literaria. Una apuesta por profesionalizar el talento local y construir comunidad desde la gratuidad y el compromiso absoluto.
Su presidenta, la Dra. Silvia Cristina Leirana Alcocer detalla el programa académico que promete sacudir la escena creativa de la región.
El viaje literario de este ciclo, que se desarrollará a partir de hoy y hasta el 3 de octubre, está diseñado como un itinerario diverso que abarca desde las formas más clásicas y breves hasta las plataformas contemporáneas.
Las sesiones serán cada sábado, de 10 a.m. a 12:30 p.m., en el Salón de Asignaturas I del Centro Cultural Universitario de la UADY.
Hoy dará inicio el taller “Haikú desde cero: El arte de la palabra mínima”, bajo la guía de la Dra. Melba Alfaro. Posteriormente, los maestros Silvia Rojas y Jorge Arquieta tomarán el relevo para conducir las sesiones de “Ejercicios de Creación Literaria y Construcción de Personajes Literarios”.
La veta analítica llegará con el Dr. Raúl Moarquech Ferrera-Balanquet, quien abordará el “Ensayo Crítico Literario” tomando como eje “El libro de arena”, de Jorge Luis Borges, mientras que la Mtra. Helena Ventura explorará los linderos interdisciplinarios en el módulo “De la imagen al texto”.
Para la segunda mitad del trayecto, la Mtra. Patricia Garma Montes de Oca ofrecerá tres sesiones fundamentales de “Periodismo Cultural” durante agosto.
Septiembre quedará en manos del Mtro. Armando Pacheco con “Proyectos Editoriales”, seguido por el Mtro. Adolfo Fernández Gárate, secretario del CYE, quien brindará herramientas “Prácticas en Word aplicadas a la escritura”. El broche de oro lo pondrá la Mtra. Patricia Garfias adentrando a los alumnos en el fascinante universo de la “Literatura Transmedia”.
Esta oferta académica es resultado directo del éxito de la convocatoria anterior. La Dra. Leirana recuerda que en la edición pasada, el grupo se llenó de forma muy temprana y los mismos participantes solicitaron darle continuidad al proyecto.
En esta nueva edición la historia se repitió: los 20 lugares disponibles se llenaron rápidamente. Esa recepción es el motor para que el Centro siga adelante, buscando mantener un contacto estrecho y constante con las nuevas generaciones de escritores y reiterando su firme compromiso con la formación literaria.
Al profundizar en la naturaleza gratuita de estos cursos, la presidenta del CYE reflexiona sobre la vocación social que define a la asociación. Para ellos, el objetivo primordial es rescatar y profesionalizar la escritura creativa. Al no cobrar un solo centavo, lo que buscan genuinamente es retribuir a la sociedad.
Explica que la gran mayoría de los integrantes del centro se formaron en las aulas de la educación pública, por lo que esta iniciativa representa una manera de devolver un poco de lo mucho que recibieron. Es, al mismo tiempo, una ventana extraordinaria para promover la lectura y dar a conocer la obra de los creadores locales.
Sin embargo, Leirana Alcocer es enfática al aclarar que la gratuidad no debe confundirse con la falta de rigor. Aunque el taller está pensado para cobijar a entusiastas de las letras que tal vez no disponen de los recursos económicos para costear un diplomado privado, la permanencia exige un pacto de disciplina. Lo que se pide a cambio es compromiso absoluto y mucho trabajo. Al ser una dinámica de taller, los alumnos tienen que escribir, pulir y realizar los ejercicios semana a semana. Si bien en un primer momento se atiende la frescura del ejercicio inmediato, luego se pasa a una revisión minuciosa. El objetivo es lograr que la lectura final sea agradable, que las estructuras sean originales y que, al utilizar giros o temas comunes, se aprenda a darles una perspectiva propia y novedosa. Se exigen tareas y lecturas constantes; las herramientas literarias no se desarrollan solas.
Esta exigencia técnica va de la mano con su diagnóstico sobre el panorama actual de las letras en la península. Yucatán siempre ha sido una tierra de enorme sensibilidad artística, y hoy en día siguen brotando voces con un potencial tremendo. Precisamente por ello, el nivel que se busca en los talleres es elevado: el propósito es que estas nuevas plumas no se queden en la superficie o en el cliché, sino que adquieran la estructura necesaria para que su originalidad innata resplandezca. El talento está ahí, latente y con ganas de manifestarse; el deber de los escritores con más camino recorrido es ayudar a pulir ese diamante.
A pesar del entusiasmo, la escritora y académica no evade los desafíos estructurales que implica sostener un proyecto independiente de esta magnitud. Mantener la gratuidad para la comunidad es un logro, pero detrás de las aulas virtuales o presenciales hay un esfuerzo de gestión titánico. Tanto a ella como a Adolfo Fernández, en la secretaría, les toca cargar con una “chamba” pesadísima. Lo hacen con un sentido del deber social, pero reconoce que el tiempo dedicado a la organización y la enseñanza se le resta a las familias o a los proyectos personales de cada instructor. Al final del día, todos los docentes del taller tienen que realizar otros trabajos.
Sostener este esfuerzo a largo plazo de manera pertinente requeriría, idealmente, de un estímulo económico, pues quien se compromete cada sábado está sacrificando su único día de descanso. Por ello, la doctora lanza un respetuoso pero firme llamado para que tanto el gobierno estatal como los ayuntamientos, a través de sus direcciones de cultura, volteen a ver con mayor fuerza e inversión económica estos proyectos culturales independientes.
Hacia el cierre de la charla, la mirada de la Dra. Leirana se posa en el horizonte de lo que resta del año, revelando que el taller sabático es solo una de las grandes tareas del CYE para este 2026.
Revista literaria
El otro pilar fundamental que ya está en marcha es la edición número 58 de su revista “Navegaciones Zur”.
La Comisión Editorial mantiene abierta la convocatoria oficial para escritores, poetas, ensayistas, cronistas y artistas visuales o plásticos que deseen colaborar con cuentos, reseñas, fragmentos de novela, fotografías o dibujos bajo una temática libre.
El plazo límite para la recepción de propuestas es el jueves 25 de junio, hasta las 22:59 horas. Los textos deben enviarse en formato digital con una extensión máxima de cinco cuartillas, utilizando la tipografía Times New Roman de 12 puntos y un interlineado de uno y medio, mientras que las imágenes deberán contar con una resolución de 300 DPI en formato JPG o PNG.
Toda la documentación y las dudas se reciben a través del correo electrónico ceyaczur@gmail.com. Con las aulas a punto de abrir y las páginas de la revista listas para ser impresas, el Centro Yucateco de Escritores demuestra que, a pesar de las contracorrientes, las letras y literatura sigue fluyendo en Yucatán.— Renata Marrufo Montañez
