María Estuardo tuvo la vida agitada de la realeza de su tiempo, el siglo XVI, y su final no fue feliz: su prima Isabel I de Inglaterra ordenó que la decapitaran después de mantenerla en prisión 19 años.
El Ballet Escocés transformó esa tragedia en una producción coreográfica, que en días pasados se presentó en Estados Unidos.
El espectáculo “María, reina de los escoceses” fue un éxito instantáneo cuando se estrenó en el verano de 2025 en Reino Unido, señala Amy Brandt en un artículo para la revista especializada en danza “Pointe Magazine”.
Cocreado por Sophie Laplane, coreógrafa residente de la compañía, y el director James Bonas, la producción en dos actos se enfoca en la complicada relación entre María Estuardo e Isabel I. Ambas mujeres, igual de poderosas, vivieron envueltas por intrigas políticas y religiosas. Al final, Isabel eligió deshacerse de María para acabar con la amenaza que esta representaba para el trono de Inglaterra.
El ballet expone la vida de María a través de los recuerdos de una Isabel moribunda. El personaje de la reina inglesa —en el que se alternan los solistas Harvey Littlefield y Gina Scott— es retratado como no binario para simbolizar la experiencia de la monarca en una sociedad patriarcal.
La última función en Estados Unidos tuvo lugar ayer en Nueva York, donde comenzó a presentarse el jueves pasado. Antes, la compañía escocesa actuó en Carolina del Sur.
Ballet Detalles
Aunque los hechos históricos ocurren en el siglo XVI, la producción es moderna.
Créditos
La música original es de Mikael Karlsson y Michael P. Atkinson y el vestuario y la escenografía, de Soutra Gilmour.
Invitada
El personaje de la Isabel I de más edad es interpretado por la artista invitada Charlotta Öfverholm.










