“Ojalá que no dejemos de invocar a estos ángeles custodios, que nos acompañen siempre, porque toda nuestra vida es una lucha constante”, declaró anoche el padre Jesús Rodríguez Villalpando, misionero servidor de la Palabra, en la misa patronal de San Miguel Arcángel, en su iglesia de la colonia Mayapán.
“En estos tiempos en que la mayoría de las enfermedades son psicológicas necesitamos la presencia de Dios para que nos ayude de una manera espiritual”, añadió en la homilía de la ceremonia, ante numerosos fieles.
“El hombre quiere igualarse a Dios. Siente que ya no lo necesita para ser lo que es. No podemos independizarnos de Dios”, advirtió.
“El demonio se viste de ángel de luz para engañarnos, para confundirnos. Y si no sabemos distinguir entre una cosa y otra es fácil que caigamos”, añadió.
“Por eso”, continuó, “tengamos cuidado porque el demonio nos puede ofrecer placer, riqueza, belleza, comodidad. Cuando le presentó el fruto a la mujer, como dice el Génesis, a ella le dieron ganas de comer. No solamente le dieron ganas, lo comió y lo dio también a su esposo que andaba con él”.
El sacerdote pidió a los fieles que mantengan una vida de gracia para no caer en las tentaciones.

El padre Jesús Rodríguez celebró con el padre Clemente León Lobato y el diácono Armando Cabrera Medina.
Después de la misa se realizó una procesión con la venerada imagen de San Miguel Arcángel por calles aledañas al templo y como punto final del programa se subió la figura a su nicho.
La fiesta incluyó una serenata. En la celebración fueron también recordados los arcángeles Rafael y Gabriel.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
