La aprobación del lenacapavir por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) para la profilaxis preexposición (PrEP) del VIH es una buena noticia; sin embargo, no se debe olvidar el uso de otras barreras de protección, debido a que persiste el peligro de contraer otras infecciones de transmisión sexual (ITS).
Así lo señala Pablo Alemán Góngora, presidente de la Red de Personas Afectadas por VIH (Repavih), quien considera positiva la autorización para la venta en México del lenacapavir, fármaco que comenzó a utilizarse en otros países en 2023. El pasado jueves 24, como informamos, la Cofepris autorizó en México la venta y uso de este medicamento inyectable, que representa una alternativa para quienes requieren protección contra el VIH y se aplica dos veces al año.
Pablo Alemán explica que en México ya están disponibles medicamentos en tabletas con la misma finalidad, pero deben tomarse a diario para alcanzar el máximo nivel de protección.
Detalla que actualmente están disponibles Truvada y Movitrem, que contienen emtricitabina y fumarato de tenofovir disoproxilo y desde hace varios años se utilizan en el país como PrEP.
Estos medicamentos, añade, deberían estar disponibles como un derecho básico para las personas. Sin embargo, hay desabasto, por lo cual en ocasiones quienes solicitan estos medicamentos deben regresar varias veces para conseguirlos.
En otros casos, reciben tratamientos utilizados por personas que ya tienen VIH y que también funcionan como PrEP. Alemán afirma que las interrupciones en el acceso al medicamento disminuyen su efectividad.
“Es como una mujer de 20 años que tiene relaciones sexuales diarias y deja de tomar pastillas anticonceptivas: lo que va a pasar es que se va a embarazar. Lo mismo pasa con la PrEP para VIH. El medicamento ofrece entre 98 y 99 por ciento de probabilidades de que no adquieras VIH si te pones en riesgo, pero si fallas en tomar las pastillas porque no las tienes el efecto y la protección disminuyen”.
Destaca que es positivo que la Cofepris haya dado “el palomazo” al lenacapavir para su venta en el país, pues para la prevención preexposición únicamente se requieren dos inyecciones al año.
Aunque todavía no se cuenta con información concreta, considera probable que el fármaco esté disponible en México antes de que termine el año. Por el momento se desconoce su precio.
Recuerda que cuando las tabletas utilizadas como PrEP comenzaron a venderse en México, el tratamiento mensual costaba alrededor de 9 mil pesos.
Actualmente, precisa, es posible encontrarlo entre 2 mil y 4,500 pesos.
Cuadro básico
Respecto al sector salud, manifiesta que ya se realizó la compra consolidada de lenacapavir, lo que significa que está incluido en la lista del cuadro básico de medicamentos en el país.
Sin embargo, aclara, este proceso suele avanzar con mayor lentitud que en el sector privado, por lo que considera que será en 2027 cuando esté disponible de manera gratuita en los servicios públicos de salud.
El medicamento aprobado por la Cofepris comenzó a utilizarse en 2023 en países como Brasil, Estados Unidos, España y Países Bajos, y ahora México se suma a las naciones que lo tendrán disponible para la población.
Pablo Alemán reitera que la PrEP no sustituye otras barreras de protección contra las infecciones de transmisión sexual. Algunas personas, al sentirse protegidas contra el VIH mediante la profilaxis, dejan de utilizar preservativos, indica.
En ese sentido, dice que ha conocido casos de personas cuyos estudios resultaron negativos a VIH, pero positivos a sífilis y/o hepatitis.
Por ello, hace un llamado a mantener las medidas de prevención y utilizar las barreras de protección disponibles. En ese sentido, dice que hay hombres heterosexuales que, después de realizarse la vasectomía, se sienten confiados para mantener relaciones sexuales sin protección porque saben que su pareja no se va a embarazar, pero olvidan el riesgo de contraer cualquier ITS.
Asimismo, afirma que ha aumentado el número de hombres y mujeres con este tipo de infecciones. De ahí, subraya, la importancia de prevenir no sólo el VIH, sino cualquier infección de transmisión sexual.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
