WASHINGTON (AP).— La preocupación por el desperdicio de alimentos en el mundo ha originado nuevas recomendaciones y estrategias de colocación en torno a los avisos de caducidad y de consumo preferente.
Los productores recurren a los avisos de consumo preferente para destacar la frescura de sus alimentos. Esa etiqueta, sin embargo, no debe confundirse con la caducidad. Aun así, muchos consumidores tienden a confundir las etiquetas y terminan descartando comida aún en buen estado.
“Leen el aviso y piensan que no se puede comer después de esa fecha, cuando la etiqueta no dice que no se pueda comer ni que dejó de ser nutritiva o sabrosa”, advierte Patty Apple, administradora de Food Shift, una organización de Alameda (California) sin fines de lucro que aprovecha comida “vencida” o imperfecta.
Los avisos al consumidor
Importantes cadenas del Reino Unido, como Waitrose, Sainsbury’s y Marks & Spencer, dejaron hace poco de recurrir al aviso: “Consumir mejor antes del…” en frutas y verduras empacados. Y se espera que la Unión Europea fije nuevas normas para sus etiquetas antes de finales de año. Hay versiones de que la comunidad eliminaría el aviso: “Mejor antes del…”.
En Estados Unidos no hay planes de eliminar la etiqueta. Pero sí está ganando terreno la idea de uniformar los avisos de las fechas límites en que se puede consumir un producto. Asimismo, se tiene la intención de educar a la gente respecto al desperdicio de comida.
ReFED, una organización de Nueva York que estudia el ciclo de los alimentos, dice que en Estados Unidos se desperdicia el 35% de la comida disponible. A esto se suman la electricidad desperdiciada —incluidas el agua, la tierra y el trabajo involucrados en la producción de los alimentos— y las emisiones de gas con efecto invernadero generadas por la comida que va a parar a los basureros.
Hay muchas razones por las que se desperdicia comida, desde el servicio de porciones demasiado grandes hasta el rechazo de productos imperfectos por los consumidores. Pero ReFED cree que, en el caso de Estados Unidos, un 7% de la comida desperdiciada (cuatro millones de toneladas anuales) es descartada por confusiones sobre el mensaje:
“Mejor antes del…”. Richard Lipsit, propietario de la tienda de comestibles Grocery Outlet de Pleasanton, se especializa en productos alimenticios rebajados. Él afirma que la leche se puede consumir hasta una semana después de la fecha del supuesto vencimiento”
Dana Gunders, directora ejecutiva de ReFED, indica que la comida enlatada y otros productos envasados pueden comerse años después de la fecha del mensaje: “Consumir antes del…”.
Las autoridades estadounidenses dicen que debe observarse el color, la consistencia y la textura del producto. “Nuestros cuerpos están capacitados para determinar si hay signos de descomposición”, expresa Gunders. “Perdimos la confianza en nuestros sentidos y prestamos demasiada atención a estas fechas”.
Algunas cadenas de tiendas de comestibles de Reino Unido alientan a los clientes a usar sus cinco sentidos al consumir un alimento.
Varias eliminaron la etiqueta “consumir antes del…” y la reemplazaron con “mejor si se usa antes del…”.
Ellie Spanswick, quien vende productos a través de las redes sociales en Falmouth, Inglaterra, dice que compra verduras, huevos y otros productos en tiendas locales cada vez que puede. No tienen etiquetas, pero ella dice que es fácil darse cuenta si algo está fresco o no.
“Si hay algo que no necesitamos es desperdiciar más comida y dinero porque un cartelito te dice que ya pasó la fecha en que se puede consumir”, manifiesta.
Ana Wetrov, de Londres, quien tiene un negocio de renovación de viviendas, apunta que, si no hay etiquetas, los empleados no sabrán cuándo hay que sacar un producto de los anaqueles de los supermercados.
En Estados Unidos no hay una política nacional respecto al uso de etiquetas y cada estado dispone las suyas, lo que le complica la vida a los productores.
Florida y Nevada, por ejemplo, asegura que los mariscos y lácteos deben decir “vender antes del…”, mientras que Arizona exige un “mejor si se usa antes del…” o un “usar antes del…” para los huevos, de acuerdo con Emily Broad Lieb, directora de Food Law and Policy Clinic de la Facultad de Derecho de la Universidad de Harvard.
Algunas empresas promueven la creación de carteles uniformes para todo el país y la donación de productos alimenticios descartados a organizaciones caritativas, incluso si ya pasó la fecha de vencimiento.
Al menos 20 estados, sin embargo, prohíben la venta o donación de alimentos “vencidos” por temor a demandas, según Lieb.
