MADRID (EFE).— La comunidad internacional está de nuevo en vilo por la seguridad de la central nuclear de Zaporiyia, en el centro sur de Ucrania, actualmente ocupada por los rusos pero que también afronta ataques de las tropas ucranianas.

Anteayer se produjeron varios ataques contra la central nuclear, la más grande de su tipo en Europa. Tanto Moscú como Kiev se acusan mutuamente de poner en riesgo la seguridad de la instalación; de nuevo vuelve el temor a una catástrofe nuclear a Ucrania, como ya sucedió en los primeros días de la invasión rusa, cuando la central fue ocupada por éstos.

En su mensaje de vídeo diario, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, arremetió contra Rusia al insistir en que “los ocupantes crearon otra situación extremadamente peligrosa para toda Europa”.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, advirtió ayer en Japón que cualquier ataque a una planta nuclear es “una misión suicida”.

Mientras los ucranianos denuncian el “chantaje” ruso por la amenaza contra la planta nuclear, los rusos piden presionar a Kiev para que cesen los ataques contra Zaporiyia.

La central nuclear de Zaporiyia está bajo control de Rusia prácticamente desde los primeros días de su campaña militar en Ucrania, si bien sigue siendo dirigida por técnicos ucranianos.

El pasado 7 de junio, el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, aseguró que funciona con normalidad.

Dotada de seis reactores tipo WWER-1000 y una potencia total de 6,000 MW, es la principal proveedora de electricidad de Ucrania con una generación de entre 40,000 y 42,000 millones de kWh de electricidad, lo que representa una quinta parte de la producción anual del país y la mitad de toda producción de las cuatro centrales nucleares ucranianas.

Situada en la zona esteparia de Ucrania, a orillas del embalse de Kakhovka, en 1981 comenzó su construcción que se llevó al cabo por etapas. Entre 1984 y 1987 se pusieron en marcha cuatro unidades de potencia. La quinta comenzó a operar en 1989 y la sexta en 1995 tras el levantamiento de la moratoria sobre la construcción de instalaciones nucleares en Ucrania.

En 2000, la de Zaporiyia fue reconocida como una de las tres mejores centrales nucleares del mundo por cumplir plenamente con los requisitos del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA). Fue la primera de las centrales ucranianas provista de una instalación en seco de combustible gastado in situ.

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