Complicaciones cerca de hospital regional del IMSS
Las calles que rodean al Hospital General Regional No. 1 “Ignacio García Téllez” y la Unidad Médica de Alta Especialidad (Umae) del IMSS se han convertido en preciados espacios para los conductores que por alguna razón asisten a estos lugares, ocupan incluso lugares prohibidos.
Todo el día, tarde y noche las calles están ocupadas por vehículos particulares, taxis, motocicletas, ambulancias y puestos de comida, por lo que hallar un espacio para aparcar está muy difícil.
Y es que algunas calles, como las 30 y 41 de la colonia El Fénix tienen un lado de franja amarilla, espacios para paraderos de autobuses, sitios de radiotaxímetro, rampas para entrada de ambulancias y para sillas de ruedas, pero estos lugares están llenos pese a las restricciones.
En un recorrido por las calles 39-B, 41, 28, 30 y 32 que rodean a ambas instituciones del IMSS se observó que las guarniciones con franja amarilla están ocupadas.
Los paraderos de autobuses y los sitios de radiotaxis también son estacionamiento para vehículos particulares y éstos no respetan la distancia obligatoria de 15 metros en las esquinas.
Incluso hay quienes se forman en doble fila y obstruyen a otros vehículos, o simplemente el conductor permanece dentro del automóvil o ambulancia para liberar el espacio bloqueado cuando sea necesario.
Los peores momentos en estas calles es cuando los camiones urbanos o taxis no tienen dónde realizar el ascenso y descenso de pasajeros porque sus lugares están ocupados. Entonces paran a media calle, bajan o suben a sus pasajeros y mientras dura esta operación, los otros vehículos quedan atrapados en larga fila.
El caos vial es todas las veces que llega el autobús urbano en la calle 30 con 39-B y 41. El otro paradero de autobuses y sitio de taxis, que está sobre la calle 41 entre 28 y 30, está resguardado por los checadores de esos servicios, por lo que están libres de vehículos invasores.
La realidad de este caos vial es que no hay espacios para estacionamiento y el número de vehículos supera por mucho la vía pública, sobre todo porque tanto la ex T-1 como la Umae están rodeadas por dos escuelas secundarias públicas y la Preparatoria Uno de la Uady.
Son tantos los vehículos que convergen en esas calles que un espacio que estaba en desuso se convirtió en estacionamiento público con una tarifa de $10 el día. Y este negocio siempre está lleno.
Los operadores del servicio de transporte público informaron que a esa zona no llegan los inspectores de la Dirección de Transporte del Estado, por lo que no se enteran ni resuelven el problema de invasión de espacios para los autobuses y taxis, y la policía es tolerante porque quienes acuden a estos lugares se debe a que tienen enfermedades.— Joaquín Chan Caamal
