Los hermanos Castellanos Gual: delante, Patricia, Luisa María y Gabriela, y, detrás, María Josefina, Petruska y José Antonio.- Foto: Adriana Carrillo Alemán

La conservación del invaluable acervo de la Fotografía Guerra fue posible por la generosidad y visión de José Castellanos Guerra y su esposa Josefina Gual Leal.

La Universidad Autónoma de Yucatán (Uady) develará hoy lunes una placa en reconocimiento y homenaje a José Castellanos Guerra y su esposa Josefina Gual Leal, miembros de la tercera generación de la Fotografía Gue-rra y autores de la donación a esa casa de estudios de 270,000 negativos de imágenes tomadas durante más de 100 años.

Estas fotos muestran detalles invaluables de la vida social, cultural y política del Estado, que ahora están resguardadas en la Fototeca Guerra, de la propia Uady, que en 2017 cumplió 40 años de hacer esa labor.

El homenaje es muy importante “ porque generalmente se le da mucho peso al fundador Pedro Guerra Jordán y a su hijo Pedro Guerra Aguilar, pero se habla poco de quienes hicieron posible que esos negativos y los libros que contienen sus registros llegarán a la Universidad”, dice la licenciada Cinthya Cruz Castro, coordinadora de la fototeca.

La develación de la placa, añade, “ busca darle su lugar a quienes decidieron donar ese material, una labor igual de importante que la realizada por los fundadores de la Fotografía”.

Los esposos Castellanos Gual transfirieron el acervo de la Fotografía Guerra a la Uady en dos entregas, en 1969 y en 1983.

“ En la familia nunca vimos esa donación como un acto para presumir”, explica Patricia Castellanos Gual, una de las hijas de los donadores.“Simplemente se entregaron los negativos a la Universidad, con toda la sencillez del mundo, porque es lo que se debía de hacer…”

Para reconstruir esta parte de la historia de la Fotografía Guerra, la que corresponde a la tercera generación, el Diario entrevistó a los hijos del matrimonio Castellanos Gual: Patricia, Josefina, Luisa María, Gabriela, Petruska y José Antonio, así como a la propia licenciada Cruz Castro.

José Castellanos Guerra nació en 1992 y murió en 1980. Sus padres fueron José Castellanos Guzmán y María Guerra. Desde los 18 años entró a trabajar en la Fotografía, atendida entonces por su tío Pedro Guerra Aguilar, hijo del fundador.

Don José se hace cargo del negocio desde antes de que falleciera su tío, en 1969, “ y se pasa allí el resto de la vida”, recuerdan sus hijos.

Ese mismo año Castellanos Guerra decidió donar gran parte del acervo de la Fotografía a la Universidad, en la época del rector Francisco Repetto Milán, ante el temor de que pudiera destruirse o deteriorarse. En esta primera donación se entregaron casi 150,000 “ soportes” de cristal, de 5 por 7 pulgadas, equivalentes a los negativos flexibles de 35 mm, que aparecieron después, hechos de acetato, celulosa y poliéster. Este primer paquete contenía imágenes tomadas desde la fundación de la Fotografía Guerra en 1877.

Tanto en la primera como en la segunda donación todas las imágenes entregadas a la Uady llegaron acompañadas de su respectivo libro de registro, que contenía el número del negativo, el nombre del cliente, el abono que había dado y las caracte-rísticas del trabajo.

Estos registros se hicieron hasta el último día que funcionó la Fotografía y fueron un factor importante en el proceso de clasificación que comenzó la Universidad. La Uady entendió muy bien la importancia del acervo que recibía y en un primer momento lo almacenó en la Biblioteca Central, donde empezó el trabajo de conservación y catalogación de los negativos. En 1977, el acervo fue trasladado a la Facultad de Ciencias Antropológicas, donde se fundó la Fototeca Guerra. Al morir don José en 1980, su esposa se hizo cargo del negocio, que conocía muy bien, ya que ella empezó a ayudarlo en la administración desde que se casaron en 1943.

Por falta de tiempo y otras causas, doña Josefina cerró la Fotografía en 1982 y un año después se acercó al entonces rector de la Uady, Álvaro Mimenza Cuevas, para ofrecerle la otra parte del acervo, esta vez compuesto por 120,000 negativos, la mayoría de plástico y siempre con la misma idea de buscar su preservación. Antes de dar los negativos, doña Fina, como le decían, hizo su propia tarea de conservación: le puso sobres nuevos a los negativos archivados, para conservarlos mejor, ordenó los archivos por cajas y actualizó los registros, para facilitar luego la catalogación. Incluso, cuando los negativos ya estaban en poder de la Fototeca, doña Fina continuó ayudando en su catalogación.

Ella nació en marzo de 1922 y murió en marzo de 2005. Fue hija de don Antonio Gual y doña Luisa Lara y una de las pocas mujeres de la época que terminó la Preparatoria. Era una persona culta y por eso estaba muy consciente de la importancia del acervo y de la necesidad de su conservación, dicen sus hijos. Valor Gracias a la generosidad y a la visión de ella y de su esposo se pudo integrar la Fototeca Guerra que, a juicio de la licenciada Cruz Castro, su relevancia “ no es sólo por el contenido histórico de las imágenes, sino por sus soportes, que no todas las fototecas del país tienen, primero en vidrio y luego en plástico”. Castellanos Guerra heredó de su tío el don para la fotografía.

“Era un artista y sabía jugar con las luces, de manera que favoreciera mucho a la persona”, recuerda su hija Luisa María. “ Además, manejaba muy bien la psicología de los modelos y podía sacar su mejor expresión”. “ Era muy importante el trato que le daba a la persona que fotografiaba. La hacía sentirse linda, contenta consigo misma y por eso obtenía la mejor ex-presión de su rostro”, agrega Gabriela.

Petruska recuerda cuando le pidieron una foto de boda y le dijo a la novia: arréglate como siempre lo haces, para que no te veas diferente, porque de otro modo no te vas a sentir bien y saldrá una foto que no te gustará”.— HERNÁN CASARES CÁMARA

Homenaje

Hoy lunes se develará un cuadro de José Castellanos Guerra y Josefina Gual Lara, últimos dueños de la Fotografía Guerra.

Invitación

El acto protocolario se realizará a las 18: 30 horas en la calle 60 número 356 entre 35 y 37 del Centro, y contará con la presencia del doctor José de Jesús Williams, rector de la Uady.

La técnica de una buena foto 

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