MÉRIDA.—”Yo solo pido que se le haga justicia a mi hermanita y que su muerte no quede impune”, indicó Rosaura Guadalupe Chan Tilan, durante la audiencia de vinculación del presunto homicida que mató con saña a su cosanguinea.
No aguantó el llanto
La mujer, con vestimenta sencilla y sayonaras, escuchó desde la primera fila la relatoría de hechos de como Alexander C, alias chiapaneco, le dio muerte a su hermana.
Hubo momentos en que la mujer no aguantó y sus lágrimas bajaban por sus mejillas. Otros se frotaba las manos y apretaba los puños.
Fue la única familiar que acudió a la audiencia, debido a que su mamá se encuentra mal de salud, incluso, el día del crimen iba a ser ingresada al hospital para que sea operada, pero tras los hechos se suspendió.
Como avanzaba la relatoría de la juez Elsy Villanueva Segura, el rostro de Rosaura Guadalupe se desencajaba.
Intentos inútiles; se decretó feminicidio
Durante la audiencia la defensa, integrada por dos mujeres, intentó sin éxito que el delito que se le acusaba a su defendido, que es feminicidio, sea reclasificado a homicidio calificado.
Argumentó que no se cumplían los requisitos que establece el protocolo, sin embargo, luego la juez desestimó los argumentos de la defensa.
La juzgadora dijo que se cumplieron los requisitos para considerar que el caso se trata de un feminicidio y no de un homicidio calificado.
Por lo tanto lo vinculó a proceso por la muerte de Maria Chan Tilan y la juez dijo que la pena va de los 30 a los 60 años de prisión.
Asimismo se concedió cuatro meses a la Fiscalía para la investigación complementaria y el presunto feminicida estará en prisión todo el tiempo que dure el proceso.
Trabajaba en bar
La Fiscalía, adelantó que realizará pruebas de ADN al acusado y se presentarán como testigos a los empleados del bar la Isla, donde laboraba como mesera la occisa; asimismo hay vídeos y periciales, por lo cual consideran que el caso está “amarrado”.
La hermana de la ahora occisa señaló que su hermana trabajaba en ese lugar no por gusto sino por necesidad. Apenas comenzó a trabajar en agosto pasado debido a que tenía que mantener a sus dos hijos, ya que no tenía marido.
Los miércoles que descansaba viajaba a Tekax para estar con sus hijos y llevarle mercancía, ropa y dinero para su manutención.
Asesinato en deshuesadero
Los hechos ocurrieron durante los primeros minutos del 9 de diciembre en un deshuesadero ubicado en la calle 29 F entre 34 y 36 de la Madero.
El sujeto luego de entablar una relación afectiva con su víctima la llevó al predio que cuidaba, con el ofrecimiento de darle 700 pesos por sus servicios sexuales, donde la mató de 44 puñaladas en diversas partes del cuerpo.—David Chan.
