Casi 3 mil visitan Dzibilchaltún por Fieles Difuntos
Los eventos del Hanal Pixán y Noche de Ánimas en Dzibilchaltún rebasaron las expectativas del Patronato Cultur y del INAH, ya que se esperaban unos 300 visitantes y llegaron casi 3,000.
Solo para tener una idea de la gran afluencia, para el equinoccio de Primavera de marzo pasado, que es cuando más visitas tiene el sitio, llegaron unas 1,800 personas. El sábado, el registro oficial del INAH fue de 2,686 con boleto pagado, sin contar que muchas personas no pudieron entrar porque se rebasó la capacidad de acceso.
Por la tarde, a partir de las 13 horas, se inició el primer evento que consistió en una muestra de altares con la participación de las comunidades de Chablekal y de Dzibilchaltún, aunque también Cultur puso su altar.
Los turistas que asistieron pudieron observar todo el proceso de instalación de los altares y la preparación de los pibes, que se hicieron enterrados, dice un boletín.
Luego siguieron los rezos en la Casa Maya en honor a los fieles difuntos y después hubo una degustación gratuita de pibes, que para entonces ya estaban recién desenterrados.
A las 5:30 p.m. la gente comenzó a llegar al sitio para participar en la “Noche de Ánimas”, un evento sin precedente que consistió en un recorrido por gran parte de la zona arqueológica.
Ya eran las 6:30 de la tarde y la gente no dejaba de llegar. Y como primer atractivo presenciaron el ritual de Tiburcio Can May, un ah-men (sacerdote maya o guía espiritual) quien realizó una “limpia” a varios turistas de las “malas vibras” mediante leves azotes con hojas e incienso.
A las 7 de la noche ya se había formado una larga cola de visitantes ansiosos por entrar y hacer el recorrido por la zona. El paseo comenzó encabezado con un rezador. La gente, para dar un toque más místico, portó veladoras que les fueron obsequiadas en la entrada.
Estaban previstos dos recorridos, pero ante la avalancha de personas no hubo espacio para esperar y así como llegaban entraban.
El recorrido abarcó el sector de los edificios prehispánicos, cerca del cenote, que estuvieron iluminados de diferentes colores, creando un ambiente mágico que encantó a la gente. Se remató en el auditorio del sitio, donde la gente disfrutó de diversos bailables regionales con música en vivo a cargo de la charanga de “Colitos”.
La jornada concluyó cuando Mauricio Díaz Montalvo y Pilar Ricardi Urban, directores de Cultur y del INAH, respectivamente, entregaron sendos reconocimientos a los comisarios de Dzibilchaltún y Chablekal, por participar en la instalación de altares.
—Cuando se hacen cosas con buena coordinación entre las instituciones se logran excelentes resultados como ahora —comentó la representante del INAH.
Evento Explicaciones
En un ambiente místico, los asistentes vivieron diferente el día dedicado a los difuntos.
Lo que representan
Durante el recorrido, en el que participaron familias enteras, incluyendo niños pequeños y hasta personas con discapacidad motriz, también se explicó sobre el significado de lo que representan los altares que se ponen para recibir a los fieles difuntos.
