Recibimos una carta del economista David Andrew Henry, vecino de Chicxulub Puerto:
A los secretarios de Desarrollo Económico, Finanzas y Turismo en Yucatán, me gustaría ofrecer algunas sugerencias para sus reportes.
En el caso de la zona costera, un buen servicio de electricidad e internet de alta velocidad son los factores más importantes para el desarrollo económico. Los inversionistas en el sector de alta tecnología no invertirán en el Estado si no tienen la certeza de que podrán brindar un servicio confiable.
Convenzan a los inversionistas y arquitectos que necesitan diseñar espacios para FITS (viajeros extranjeros independientes) que abarquen todo un año. En su mayoría las nuevas construcciones son para la gentil brisa veraniega, pero inadecuadas para vivir durante el invierno.
Ejemplos de buenos diseños son el hotel Reef Club Telchac y Playa Chacá, en Progreso.
También mejoren y expandan la enseñanza del inglés. Cada día observo oportunidades desperdiciadas por la barrera del idioma.
Establezcan un punto central para que potenciales inversionistas obtengan información. Muchos de ellos reciben tanta información contradictoria que se van.
Convenzan a los gobiernos locales de que los terribles topes son un obstáculo para el desarrollo económico. Algunos topes más pequeños y que no destruyan los automóviles de menor tamaño reducirán con mayor eficacia la velocidad que las “bardas” que siguen construyéndose en Progreso.
El “fly drive” (gente que viaja sin grupos): más personas están volando a Cancún y rentando un coche. Usualmente son personas jóvenes con familias que vienen a Yucatán “porque es seguro”.
Promuevan Valladolid como un destino de primera y última noche. La mayoría de la gente no conoce sobre Valladolid, muchos turistas gastarían su primera noche ahí y eliminarían un largo viaje en la oscuridad rumbo a Mérida o la zona costera.
¿Es turismo un tema al margen o un negocio? Mérida tiene un gran mercado local y regional, y la mayoría de los negocios no piensan en los beneficios del turismo.
Sobre la contaminación sonora, se refleja en la política de muchos restaurantes los cuales no entienden que mucha gente mayor de 60 años es muy sensible a la música “tecno” y de “boom, boom, boom” que ponen.
Por otro lado, los FITS son turistas de alto valor que gastan más en la economía de Yucatán que en los cruceros y autobuses, que son “turistas de dos horas”.
La mayoría de los cruceristas se queda en los barcos. De los buses, los pasajeros de cruceros en Cancún y la Riviera Maya pagan 2,000 pesos o más por una visita de dos horas a Chichén, Mérida o Uxmal.
Muy poco dinero se gasta en la comunidad.
De los fraudes con agentes de alquiler han sido un problema durante muchos años y continúa hasta la fecha. Agentes de Mérida rentan mediante internet una villa lujosa en la playa. Las personas pagan $3,000 como adelanto, pero al llegar les dicen que hay “problemas de plomería” y deben permanecer unos cuantos días en una caseta cercana. Entonces el agente desaparece.
Los FITS, al descubrir que los estafaron, se van y publican su experiencia en las redes sociales.
“Si la gente tiene una buena experiencia le dirá a sus amigos, pero si tiene una mala experiencia, se lo dirá a todos”.
Hace algunos años ese agente de alquiler fue confrontado por un policía canadiense retirado: “Tengo muchos amigos en la Policía Federal, en Ciudad de México, y si no me das las llaves de la villa que pagué los llamaré”. El hombre le envió las llaves en 30 minutos.
Por cierto, hay buenas noticias, no se han registrado reportes de extorsión por parte de la Policía en Puerto Progreso.
