Unos casos ya se cerraron; otros, en investigación
En Nochebuena un policía municipal de Tecoh llamó a la puerta de la casa de Martín Cauich Iuit para pedirle que vaya a la comandancia, pues “su hijo se suicidó”. Horas después se supo que se trató de un asesinato.
Por este delito cuatro policías municipales de ese poblado fueron vinculados a proceso el 31 de diciembre por homicidio calificado.
Este caso que ha indignado a la población no es el único conocido en Yucatán. En 2020 cuatro personas fallecieron cuando se encontraban bajo custodia policial.
En Progreso
1) Gaspar Sulub. El pasado 23 de febrero, en un breve boletín, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) informó de la muerte del progreseño a bordo de una patrulla de la corporación.
En torno a este caso corrieron varios rumores: que si era un conocido tirador de droga o que fue detenido sin una orden de aprehensión. Hasta la fecha la Policía Estatal que dirige Luis Felipe Saidén Ojeda no ha respondido a muchas preguntas y cuestionamientos que se le han hecho.
Se dice que el originario de Progreso fue detenido por órdenes del comandante Jorge Flores Moo, quien en algún momento fue director de la Policía Municipal del puerto y actualmente se desempeña como director de la Policía Estatal de Investigación (PEI). Se le ha acusado —incluso con narcomantas colocadas en Cancún, Quintana Roo— de estar coludido con el narcotráfico en Yucatán.
La Fiscalía General del Estado (FGE) indicó en su momento que la causa de muerte de Sulub Cimé fue “asfixia mecánica por oclusión de vía aérea”, curiosamente la misma causa de muerte del joven José Luis, hijo de Martín Cauich, de Tecoh.
A pesar de lo anterior y contrario al caso de Tecoh, la misma dependencia descartó que se haya tratado de un homicidio.
Con una tercera autopsia practicada por la FGE de Campeche desacreditó el resultado de la necropsia que familiares del progreseño mandaron practicar con un perito que trabajó por muchos años en la dependencia de procuración de justicia, y que aseguraba que Sulub Cimé murió a causa de los golpes propinados por los policías investigadores.
“Especialistas de la Fiscalía General de Campeche ratificaron que el resultado de la necropsia practicada por el Semefo del Instituto de Ciencias Forenses de la FGE relacionada con la muerte del ciudadano Gaspar Avelino Sulub Cimé registrada en febrero en Progreso fue asfixia mecánica por oclusión aérea, con lo que se descarta que se tratara de un homicidio”.
El dictamen emitido por peritos de la Fiscalía de Campeche concluyó, tras el análisis de los dictámenes en discrepancia, que no se cuenta con evidencia franca que permita determinar que la causa de la muerte haya sido por un traumatismo craneoencefálico severo, se indicó.
“No hay reporte en ninguna de las dos necropsias realizadas de trazos de fractura en bóveda craneana, ni en piso anterior, medio y posterior de cráneo ni de macizo facial”.
Asimismo, el estudio cita “la presencia de infiltrados hemáticos, congestión, edema, hemorragias petequiales en región encefálica que corresponden a síndrome asfictivo”, ratificándose así los resultados de la necropsia emitidos por los peritos de la Fiscalía, indicó la dependencia en su momento.
Como se sabe, por este caso ningún policía ha sido puesto a disposición de un juez y la carpeta de investigación ya se ha cerrado.
En Chacsinkín
2) Ronald Wayne. En abril salió a la luz otra muerte que se atribuye a policías: la de Ronald Wayne Richmond, cuyo cadáver fue hallado colgado en montes de Chacsinkín.
Días después los familiares indicaron que no se trató de un suicidio, sino de un homicidio cometido por agentes de la SSP que, se supone, habían detenido a Ronald.
La FGE también descartó que se trate de un homicidio y, según indicaron, la causa de muerte fue “asfixia mecánica por ahorcamiento”, ratificada por peritos de la Fiscalía General de la República (FGR).
Como en el primer caso, familiares del occiso pidieron una segunda opción con un médico particular, quien indicó que el cuerpo presentaba lesiones, moretones y huellas de tortura, pero la FGE también desacreditó este segundo informe.
En ese reporte, la FGR resaltó de manera importante los errores encontrados en el informe de necropsia del doctor particular, quien mencionó que el fallecido sufrió tortura.
Esa versión, se indicó, es totalmente errónea porque se necesita mínimamente de una descripción de lesiones detallada al describir las características de las mismas; asimismo, no contó tampoco con antecedentes del caso y una escrupulosa correlación de lo vertido en múltiples declaraciones y estudios con lo objetivamente observado.
“El sustento de los resultados de la necropsia emitida por los médicos forenses de la FGE y el dictamen de Opinión Técnica de la FGR que incluyen indicios, dictámenes y demás datos de prueba recopilados en la investigación, permitieron que el Ministerio Público establezca sin lugar a dudas, que se trató de un suicidio por ahorcamiento y no un homicidio”.
“La Cuca”, de Mérida y hallado en Hunucmá
3) José Medina Naal. Un tercer caso de presunto abuso policial es el de José Santiago Medina Naal, “La Cuca”, cuyo cuerpo fue encontrado en un charco en la carretera Hunucmá-Sisal el pasado 2 de octubre.
Medina Naal fue detenido 24 horas atrás por elementos de la unidad 6641 de la SSP con el argumento de que le tocó los glúteos a una mujer en el mercado de la Mulsay, situación que innumerables testigos negaron.
En contraste, indicaron que se trató de una venganza personal por parte de una mujer de nombre Norma, quien le pidió a su pareja sentimental que detenga a “La Cuca”. Al parecer estaba enojada porque el ahora occiso, quien padecía de una discapacidad mental, quería que le paguen por haber recogido la basura que generó el negocio de la mujer.
La causa de muerte oficial, según el certificado expedido por la FGE, fue “asfixia mecánica por oclusión de vía aérea”, igual que en los casos de Progreso y Tecoh.
Por este caso la FGE ha manifestado que las investigaciones continúan, pero han trascurrido unos cuatro meses y no hay avances, tampoco policías detenidos ni separados de sus cargos.
Presunto narcomenudista
4) Salvador López. En noviembre cuatro policías estatales fueron recluidos en el penal de Mérida acusados de dar muerte a Salvador Osmar López Manzanilla, quien fue detenido con otra persona en la carretera Chicxulub-Uaymitún, con dos dosis de cocaína.
Se comentó, en su momento que había “ciertas situaciones” que impidieron que los policías libren la cárcel o que se oculte el homicidio.
El Instituto de Ciencias Forenses de la FGE entregó un documento a los familiares que indica que la causa de muerte fue “asfixia mecánica por estrangulamiento”, a todas luces un homicidio.
Por este delito que puso en jaque a la Policía Estatal, incluso el comandante “Camargo” perdió su puesto en la costa y fue transferido a la Policía Metropolitana.
Muerto en Nochebuena
5) José Luis Cauich. Hace unos días un hombre más murió en manos de policías luego de ser detenido en una humilde vivienda de la comisaría de Xcanchakán, Tecoh.
La causa de muerte, de nuevo, es “asfixia mecánica por oclusión de vía aérea”, lo que hace suponer que la policía tiene un método para la tortura de detenidos.
Según la Comisión de Derechos Humanos de Yucatán, desde el primer día de 2018 y hasta el último día de noviembre de este año, 22 personas han muerto bajo custodia policial; 10 de ellas en 2020.

Policías /Yucatán
A continuación se explica el cuarto fallecimiento ocurrido bajo custodia oficial.
Salvador López
En noviembre cuatro policías estatales fueron recluidos en el penal de Mérida acusados de dar muerte a Salvador Osmar López Manzanilla, quien fue detenido con otra persona en la carretera Chicxulub-Uaymitún porque llevaban dos dosis de cocaína. El Instituto de Ciencias Forenses de la FGE entregó un documento a los familiares que indica que la causa de muerte fue “asfixia mecánica por estrangulamiento”, a todas luces un homicidio.
