Heredé el talento de mi madre, dice joven escritora
Con el relato de un niño llamado Quetzalcóatl, a quien le gusta que su padre le cuente la historia detrás del significado de su nombre, Flor Celeste Cordero Solís, alumna del Cobay de Dzilam González, ganó en el Concurso de Cuento y Poesía México Tenochtitlán, Siete siglos de historia.
“Fue un orgullo cuando vi el resultado”, confiesa la joven en entrevista telefónica con el Diario.
Flor, de 17 años de edad y próxima a cursar la Licenciatura en Rehabilitación, señala que siempre le ha gustado leer y escribir, pero nunca había intentado entrar a un concurso de cuento.
Fue su madre quien, consciente del talento de Flor, la animó a participar cuando descubrió la convocatoria.
Decidida, Flor escribió el cuento “Una vida después” sin la asesoría de nadie, únicamente su familia le hacía comentarios.
“No quería hacer algo trillado. Traté de hacerlo lo más original”, indica Flor, al hablar de la historia del niño que sufre de una enfermedad y le pide a su padre que le cuente una vez más la historia de su nombre.
“Hacer el cuento me llevó alrededor de dos semanas. Lo estuve trabajando con mi mamá, con mi familia y cuando terminé lo mandé. La verdad no esperaba mucho ganar”.
Sin embargo, el día que se darían los resultados consultó la página y no vio nada, al día siguiente tampoco y así sucesivamente hasta que lo fue olvidando.
Hace cinco días, revisando sus redes sociales, vio que en la página Jóvenes en Casa había un enlace que remitía a la lista de ganadores.
Flor hizo clic, descubriendo que su nombre estaba entre los ganadores. “Primero entré en shock, luego como que me cayó el 20”, dice la joven, quien supone que heredó de su madre el talento de escribir.— IVÁN CANUL EK
“Mi mamá escribe y al leer sus obras de ella me inspira y me invita a escribir cuentos, poemas… Entonces en mis tiempos libres escribía. De hecho, tengo algunas historias que estoy trabajando a ver si se dan”, dice Flor, quien sueña con publicar un libro. Por lo pronto, dice, su cuento se publicará en una antología virtual junto con la de los otros ganadores.
Entre otros talentos de la joven, también está el canto, lo cual la llevó a formar parte de un coro que acompañó a Armando Manzanero en el programa “México tiene talento” hace cuatro o cinco años.
“Siempre me ha gustado escribir, cantar… Soy un poco multifacética. Me gusta el ámbito artístico, el académico”, comenta la joven, quien en un principio pensó cursar Medicina, pero finalmente se decidió por la Licenciatura en Rehabilitación.
