Placa en honor de una pionera de la protección animal
Hace varias décadas, cuando no existía o era incipiente la cultura de cuidado y protección de los animales, María Eugenia Escobedo Bobadilla atravesó por difíciles experiencias a la hora de rescatar perros en situación de abandono o de maltrato.
Hoy, cuando los esfuerzos por fomentar e impulsar esa cultura ya rinden frutos, los malos ratos —que incluso llegaron a la agresión verbal— son parte de anécdotas que ilustran toda una vida dedicada a la defensa de los animales.
María Eugenia Escobedo de Zaragoza recibió ayer un homenaje por su noble labor en el Albergue Franciscano del Animal Desprotegido (AFAD), del cual es fundadora y promotora.
Conocida autora musical, con más de 130 composiciones que han sido interpretadas por varios artistas, la señora Escobedo atestiguó la develación de una placa con su nombre en las instalaciones del refugio, ubicado en la carretera que une a Mérida con la comisaría de Cholul.
La homenajeada se vinculó con la protección de los animales hace unos 45 años, cuando residía en Ciudad de México por motivos laborales. En Yucatán inició esa tarea hace poco más de 30 años.
“María Eugenia, te puedes sentir orgullosa. Hoy, AFAD es el mejor albergue de esta ciudad”, manifestó Rocío Quintal López, también impulsora de la defensa y protección de los animales, durante el sencillo homenaje.
La doctora Quintal se hizo cargo de las palabras alusivas al trabajo desarrollado por la señora Escobedo de Zaragoza. Recordó que hace más de 30 años el destino unió los caminos de la homenajeada y de la artista Georgia Charuhas para dar forma no solo a lo que hoy es AFAD sino también a una nueva forma de ver y proteger a los animales.
Esa unión de esfuerzos, apuntó, nació en Mérida cuando Georgia Charuhas se puso un disfraz de perro en una plaza comercial para recaudar fondos que sirvieran al rescate y alimentación de canes.
De manera fortuita se encontró con María Eugenia Escobedo, quien ya tenía la convicción del trabajo por los animales que adquirió años antes en Ciudad de México.
“Ese encuentro marcó un parteaguas en nuestra ciudad, en nuestro Estado y en la Peínsula”, enfatizó la investigadora de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady).
Como no había un albergue para canes, las dos mujeres utilizaban sus casas como tales para dar refugio —hasta los clósets les servían para ese fin— a animales que rescataban de la calle.
Precisamente por la falta de una cultura de protección animal, no faltaron las descalificaciones a su trabajo, pasando por cerrazón de puertas, agresiones verbales y burlas.
Entonces, añadió la doctora Quintal, decidieron iniciar esfuerzos para gestionar un refugio. Así consiguieron, después de varios años de lucha, la donación de un terreno durante el gobierno de Víctor Cervera Pacheco. Luego emprendieron otra batalla, para recaudar recursos y comenzar a construir las instalaciones.
La compositora siguió adelante y participó también en las tareas previas a la elaboración y presentación de la Ley para la Protección de la Fauna del Estado de Yucatán.
Con el paso del tiempo se desligó de la dirección del albergue, que cedió a Lidia Saleh Angulo, hoy presidenta de la asociación civil que atiende el refugio.
Dejó escuela
“María Eugenia, nada de esto hubiera sido posible sin tu mirada visionaria… Has hecho y formado escuela, has sentado precedente”, indicó Rocío Quintal.
Vanessa Zaragoza Escobedo, hija de la homenajeada, leyó una breve historia de AFAD, que a la fecha, según indicó, además de proteger y dar en adopción perros y gatos ha logrado la esterilización de 27,000 animales, mediante campañas gratuitas o de bajo costo.
La señora Escobedo de Zaragoza pronunció palabras de agradecimiento e hizo votos por la continuación del trabajo por la protección de los animales.
A la ceremonia asistieron amigos y familiares de la homenajeada. Posteriormente se ofrecieron bocadillos a los invitados.— ÁNGEL NOH ESTRADA
El albergue AFAD Frutos de larga lucha
María Eugenia Escobedo Bobadilla recibió un homenaje en las instalaciones de AFAD.
Pionera
La homenajeada es promotora de la construcción del albergue, el primero de su tipo en todo el sureste del país.
Más de 4 décadas
Ha dedicado más de la mitad de su vida a la defensa y protección de los animales. Todo se inició hace unos 45 años en Ciudad de México, donde residía por motivos laborales. Allí tuvo contacto con personas dedicadas a esa tarea, quienes la alentaron a dar forma a lo que entonces era una inquietud.
Gestiones fructíferas
Con el paso del tiempo gestionó y obtuvo la donación del terreno donde ahora está asentado el refugio. Hoy la presidenta del albergue es Lidia Saleh Angulo.
Población canina y felina
El albergue de AFAD tiene ahora unos 60 perros y unos 25 gatos. Los otorga en donación ya vacunados y esterilizados. Se ubica en la calle 7 No. 281 de Cholul, en la calle que comunica con Mérida.
