Una afluencia constante, pero sin amontonamientos ni filas se registró ayer en la cuarta jornada de vacunación para menores de 12 a 17 años, quienes acudieron acompañados de sus padres o algún tutor para aplicarse la segunda o tercera inmunización, dependiendo de la edad.

A pesar de que no se registró mucha afluencia, como sí sucedió con los menores de 5 a 11 años, no todos pudieron cumplir con el cometido de vacunarse, ya que llegaron menores que no habían recibido ninguna dosis o solo una, y eran canalizados a los módulos permanentes en la ciudad.

Tanto en la Unidad Deportiva Villa Palmira como en el Centro de Convenciones Siglo XXI solo se está vacunando a los menores de 12 a 14 años que reciben la segunda dosis; es decir, si no han recibido la primera se les toma como rezagados y tienen que ir a módulos permanentes a vacunarse.

Algo similar sucede con los adolescentes de 15 a 17 años, que en este caso reciben la tercera dosis del biológico de Pfizer, por lo que si no tienen ninguna vacuna o sola una también son rechazados para ser vacunados en los macrocentros de vacunación.

¿Dónde se pueden vacunar los menores rezagados en Mérida?

Así le sucedió a Angélica Piña, quien acudió en compañía de su madre y su hermana. La joven de 14 años no ha recibido ninguna vacuna, según cuenta, porque no la habían inscrito en la plataforma de vacunación, por lo que al intentar en esta ocasión ponerse la primera dosis se le informó que tenía que acudir a los módulos de la SSY en Santa Rosa, a la UMF 59 del IMSS o al Issste de Lindavista.

En esos sitios se vacuna a los rezagados de lunes a viernes de 8 a 18 horas.

Angélica se quedó a esperar que a las afueras de la Unidad Deportiva que su madre saliera con su hermana de 16 años, quien sí fue vacunada de su tercera dosis, ya que contaba con las dos previas.

Adolescentes contra el Covid en Mérida

Pese a no haber recibido ninguna vacuna, Angélica ha tenido suerte y asegura que no se ha enfermado de Covid-19, ya que no salía de casa, y cuando tuvo que ir a la escuela, usaba el cubrebocas, gel antibacterial, y su madre le dio también unas toallitas desinfectantes con las que limpiaba la silla que ocupaba en el colegio.

América Alcalá, de 14 años, también acudió al citado centro de vacunación a recibir la inmunización, en su caso la segunda dosis.

Ella cuenta que acudió no porque sus familiares así se lo dijeran, sino por iniciativa personal, pues vio que ya le tocaba ponerse la segunda dosis y consideró que es importante protegerse ante el coronavirus. Afirma que la aplicación de la vacuna no duele y se sintió muy tranquila al vacunarse.

Samuel Cobales Alonzo, también de 14 años, recibió de igual manera la segunda dosis del biológico de Pfizer, la vacuna aprobada en México para los menores de edad.

Según señala, estaba un poco nervioso y la aplicación de la vacuna le dolió un poquito, pero está consciente de la importancia de vacunarse y por ello acudió a recibir la inmunización.

Asimismo, considera que es fundamental seguirse vacunando porque el Covid-19 no ha desaparecido y hay que estar protegidos.

Durante todo este tiempo que el virus ha estado presente, manifiesta que ha sido cuidadoso al igual que el resto de su familia, pues todos se han vacunado, y siguen las disposiciones de salud.