La crisis del Covid-19, con sus medidas de confinamiento, sana distancia y restricciones a la movilidad en los dos últimos años, provocó que el trabajo de los payasos yucatecos no sólo fuera uno de los más afectados dentro de la industria del entretenimiento, sino también uno de los últimos en reactivarse.
Lo anterior, puso a prueba la capacidad de sus exponentes para afrontar la situación, manteniendo el espíritu de crecimiento y desarrollo profesional constante de su actividad, pues contrario a lo que pudiera suponerse ser payaso no es ninguna payasada.
“No somos payasitos, somos payasos”, señala Francisco Aldana Ruiz en su personaje del Payaso “Pirrin”, durante la rueda de prensa llevada al cabo en la Casa de la Cultura del Mayab, donde un grupo de estos artistas afiliados a la Unión de Payasos de Yucatán (UPY), habló de su próxima participación en el Festival Internacional del Arte y el Espectáculo, que se llevará al cabo de 17 al 20 de octubre de éste año en Ciudad de México.
“Los payasos son profesionales que trabajan todos los días en el desarrollo y perfeccionamiento de sus personajes y rutinas; invierten en vestuario, maquillaje, accesorios e implementos” comentó Pirrin

“Asistimos a este evento en la capital del país con un nutrido grupo de payasos yucatecos quienes vamos no sólo a adquirir conocimiento y actualización, sino también a competir en las diversas actividades que se estarán llevando al cabo en el teatro Venustiano Carranza de la delegación del mismo nombre en la capital del pais.
Encuentro de payasos en México
Según se pudo averiguar a este festival asisten alrededor de 600 profesionales del entretenimiento entre payasos y magos, tanto de la república mexicana como de Chile, Argentina, Colombia, El Salvador, Costa Rica y Guatemala entre otros países
Por Yucatán asistirán 20 agremiados de los poco más de 40 que están afiliados a la UPY la cual es encabezada por Eduardo Muñoz Carrillo “Bolitas”.

Según explicó el propio Bolitas, los organizadores del evento le han solicitado una función de Gala pues en el marco del festival se le entregará un reconocimiento a su trayectoria, lo mismo que a Emmanuel Medina Acereto, “Chocorrol”.
“Yucatán siempre se ha destacado en este tipo de eventos por la calidad y preparación de sus payasos” dijo “Chocorrol”. “Cada vez que la delegación yucateca se presenta, nuestros exponentes se traen consigo importantes reconocimientos, por eso en esta ocasión nos hemos hecho el propósito de ubicar nuestro trabajo en el top ten de los payasos de nuestro país, para con ello seguir promoviendo la profesionalización de esta actividad en la localidad”, añadió.
El arte de ser payaso
Las competencias en las que participan los payasos van desde maquillaje, vestuario, magia, globoflexia, malabares, rutina individual y rutina de grupo, rutina de parque, rutina de baby shower, etc. En la rama femenil asiste como representante la yucateca Laura Gabriela Canché Canché, “Kolitas”.
Cuestionados sobre la labor profesional del payaso y su relación con sus familias, especialmente con sus hijos, seriamente responden que antes del maquillaje, el colorido vestuario y la nariz roja, hay un ser humano como todos que siente, ama y tiene obligaciones para con los suyos.
En este sentido los payasos coinciden en que sus hijos saben diferenciar entre el personaje y papá, el primero divierte pero el segundo educa y por tanto se le debe respeto.
Las familias saben que el personaje es la fuente de ingresos del hogar, por lo tanto se le da el valor y respeto que ello merece, tanto que casi todos los hijos se enorgullecen de sus padres payasos, desde los que van a la primaria hasta los que finalizan una carrera y reconocen el sacrificio de quien, con sus payasadas, le dio los medios para construirse un porvenir.
