Observatorio Estratégico de Yucatán (OEY)

En Yucatán, la crisis por el Covid también cobró la vida de miles de empresas

domingo, 3 de julio de 2022 · 05:30

Análisis del Observatorio Estratégico de Yucatán (OEY)

Si revisamos la Demografía de los Negocios 2021 del Inegi, encontraremos que en Yucatán teníamos 120,518 empresas a mayo de 2019, antes de la pandemia. Para septiembre de 2020, ya habíamos perdido el 9%, pues quedaban 110,038, es decir cerraron más de diez mil centros de trabajo.

A diciembre de 2021 ya habíamos perdido casi mil empresas más, es decir un 10% acumulado de pérdida, con un saldo de 109,027 empresas funcionando. Si observamos con mayor detenimiento estos datos, vamos a descubrir que en realidad cerró el 32% de las empresas censadas en 2019 en Yucatán, y hemos podido reponer apenas el 70% de las pérdidas en el mismo periodo.

De esos fallecimientos el 16% eran empresas de manufactura, el 36% de comercio y el 48% de servicios privados no financieros. El 98% de ellas eran Microempresas.

¿Por qué debe de importarnos estas cifras?

Hay que recordar que las empresas son las que generan los empleos y la riqueza; a los gobiernos les toca generar un ambiente propicio para el desarrollo económico inclusivo.

Estos “fallecimientos de empresas” son principalmente de Micro y Pequeñas empresas (PyMEs), empresas que en México son responsables de más de la mitad del PIB (52%) y 7 de cada 10 empleos (72%).

De ahí la relevancia de promover el crecimiento y la generación de empresas, para que a partir de ellas se detonen las economías de escala que empleen de manera directa o indirecta a las personas y se produzca una derrama económica efectiva, por supuesto y en un mundo ideal, con responsabilidad social.

¿Cómo se mide el crecimiento en Yucatán?

En Yucatán, el ritmo de la recuperación se ha medido, además de los indicadores tradicionales, a través de encuestas directas al sector empresarial, tomando una muestra muy significativa de ellas, quienes nos comparten sus puntos de vista y a partir de ahí se pueda establecer una medición más precisa de la velocidad de la recuperación.

Los resultados de dichas encuestas han sido publicados minuciosamente por Diario de Yucatán, y seguro vendrán datos muy relevantes en la siguiente entrega.

Volviendo al estudio de la Demografía de los Negocios 2021, también es importante profundizar en las acciones que llevaron al cabo las empresas para sobrevivir a la pandemia.

El documento del Inegi establece que estas 109,027 sobrevivientes lograron permanecer tomando diversas medidas de contención, resiliencia y redireccionamiento de sus negocios para prevalecer.

Negocios reinventados

El inventario de acciones incluye: entregas a domicilio, ajustes en sus precios, reducción de la producción, el uso de las redes sociales y el mercado digital (e-commerce), y un rubro final que denominó “otras” en donde se concentra el mayor número de acciones. Este rubro “otras” se vuelve relevante porque nos habla de la capacidad creativa, de innovación y de salirse de la caja para defender las fuentes de empleo y subsistir ante la adversidad.

Es justo decir que a mayor tamaño de las empresas, mostraron más resiliencia y a menor tamaño más dificultad. También se puede afirmar que el sector de la manufactura es el que tiene más claro qué medidas tomo para ajustarse al escenario pandémico.

Finalmente, pero no menos importante, en casi todo el mundo los gobiernos asignaron un sinnúmero de recursos para defender a sus empresas; tasas de doble dígito que alcanzaron hasta el 25%-30% de su PIB en algunos casos (como Alemania).

En México el rescate no existió, al menos no en la dimensión del resto del mundo.

Contabilizando el apoyo total de las autoridades (federales, estatales y municipales), se destinaron apoyos que no llegaron ni siquiera al 1% del PIB; de ahí que en el Estudio del Inegi y en las encuestas del OEY, el número de empresas que han reportado haber recibido algún apoyo gubernamental nunca supera el 10%. La gran mayoría logró subsistir a través de sus ahorros (o recursos propios), préstamos bancarios, prestamistas privados, familiares y amigos.

Así pues, se vuelve relevante voltear a ver qué paso con aquel negocio al que usted acostumbraba ir, qué pasó con ese pequeño restaurante de la esquina que tanto disfrutaba. Si queremos verlos todavía con nosotros, podríamos ayudarles comprando sus productos o servicios.

Es relevante señalar que la pérdida de empleos durante la pandemia nunca correspondió con la contracción de las ventas de los negocios; en otras palabras, las empresas y los empresarios defendieron a sus colaboradores tanto como su capacidad financiera les permitió, y dado el deterioro financiero que experimentaron, su capacidad de inversión, y por ende de crecimiento, continúa mermada en muchos de los casos.

 

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