En el penúltimo fin de semana de vacaciones de verano, numerosas familias aprovecharon el cielo despejado de la mañana de ayer para visitar el parque zoológico El Centenario.
La afluencia fue la esperada en esta época en que los paseantes comienzan a llegar desde temprana hora, de hecho, a las 11 de la mañana ya era complicado buscar en las inmediaciones un lugar donde estacionarse.
Autobuses, camionetas y vehículos compacto aparcados daban cuenta de la cantidad de personas en el interior del centro recreativo.
A esa hora, ya habían ingresado al lugar 1,019 personas, y se esperaba cuadruplicar o quintuplicar esa cifra conforme transcurrieran las horas, y recuperar la afluencia de días anteriores cuando el número de visitantes estuvo arriba de los 5,000. Inclusive, el domingo anterior se registraron 12,600 visitantes.
El viernes, sin embargo, solo llegaron 4,907 visitantes al parque.
Ayer, la gente pareció aprovechar el buen clima para pasear y disfrutar de los atractivos del parque, salvo el teleférico que se encuentra en reparación. Pero sí estuvieran activas las lanchas, los juegos mecánicos y el trenecito, que en cada vuelta lleva a 60 personas.
El favorito
El trenecito fue uno de los atractivos más demandados. Era tanta la cantidad de personas que las máquinas prácticamente daban la vuelta de corrido.
También se pudo ver a mucha concentrada en el área de juegos, la zona del lago, el zoológico, la explanada donde desde temprana se presentaron espectáculos y el área de comida.
Daysi Canul Vázquez, del fraccionamiento Yucalpetén, llegó al parque a las 10 de la mañana junto con su hija y su nieto, Etan.
La familia procuró llegar a las 10 para evitar el calor del mediodía, pero fue imposible, pues a las 11 de la mañana ya sentían mucho calor. A pesar de todo, el paseo valió la pena, pues el pequeño Etan disfrutó del recorrido, principalmente en la zona de animales donde el león fue lo que más lo impresionó.
Ejemplo
Nery Ivette Silva, originaria de Puebla, pero con muchos años viviendo en Cancún, también aprovechó la mañana para recorrer el parque con su pequeño hijo y su madre.
“Está super bien. Yo que vengo de Cancún y se me hace increíble que la entrada sea gratuita porque le da la oportunidad a muchos niños de conocer la vida animal”, dijo la joven,
“Yo ya había venido de pequeña, y como tengo buenos recuerdos ahora que soy mamá y tengo a m bebé, quise traerlo”, indicó.
La familia disfrutó el paseo a pie, y aunque tuvo la intención de abordar el trenecito, no pudo hacerlo. “Si al rato baja la fila, hacemos el tour; si no, aquí seguimos caminando”.
La madre de Nery también estaba encantada. “Es un ejemplo para el estado de Quintana Roo lo que hace el gobierno de Yucatán con estos lugres de esparcimiento familiar, y además, gratuito, limpio y muy bonito”, indicó la mujer.— IVÁN CANUL EK





