Gentrificación en Mérida
A decir de Marco Tulio Peraza Guzmán, profesor investigador de la Uady, falta mayor inversión y atención a los barrios populares de la ciudad “para que estén al ritmo del desarrollo de la ciudad”. En la imagen, una vista de La Ermita de Santa Isabel (Foto de archivo)

El Centro Histórico de Mérida es un área de gran desarrollo que tiene la ciudad, además de la periferia, señaló Marco Tulio Peraza Guzmán, profesor investigador y jefe de la Unidad de Posgrado de la Facultad de Arquitectura de la Uady.

Es evidente que hay inversiones paulatinas desde fines del siglo XX a la fecha y se pueden palpar sus resultados porque hoy vemos que el Centro Histórico tiene una demanda inusitada, abundó.

Él realizó un estudio del Centro Histórico en 1990 y si se compara con estudios actuales, se puede dar cuenta que su situación es totalmente diferente: de un abandono que existía en esa década, ahora hay una exacerbación del ramo inmobiliario, sobre todo en los precios de las propiedades y en el uso que se les da.

El Centro Histórico gesta nuevas oportunidades de desarrollo y de inversiones, pero también tiene ciertas implicaciones.

El problema que ve no es que haya esas inversiones ni repavimentaciones de calles y mejora de fachadas, sino que este desarrollo urbano no se está dando de manera equilibrada.

A su parecer, falta mayor inversión y atención a los barrios populares de la ciudad para que estén al ritmo del desarrollo de la ciudad.

Por ejemplo, en el área de los mercados Lucas de Gálvez y San Benito existe un caudal de población que los usa, pero no se ven muchos cambios como ocurrió con el corredor de las calles 60 y 47 hasta La Plancha.

La zona de mercados, siendo la más utilizada por la gente, necesita nuevas soluciones, aceras más anchas para darle seguridad y movilidad al tránsito peatonal y para hacer más accesible que la gente llegue a estos centros de abasto.

La zona de mercados no tiene inversiones, a pesar que requiere mayor espacio para la gente que va de compras. Necesita buen servicio de transporte urbano y mejores condiciones viales.

Incluso se puede reducir a un solo carril para vehículos las calles y ampliar las aceras uniformadas como los de la calle 60.

El caso de San Sebastián

La misma situación de desatención ocurre en zonas sumamente habitables, como el barrio de San Sebastián, que está un poco olvidado porque no existen intervenciones que mejoren las condiciones urbanas de las viviendas y áreas públicas.

“Aquí el problema es un poco de desequilibrio. No existe una inversión equilibrada en los diferentes rumbos del Centro que permita un desarrollo más homogéneo, y que impida que se den estas distorsiones de desigualdad entre el Norte desarrollado y el Sur pobre”, dijo.

“Es evidente que falta equilibrio en la inversión pública y se sabe que donde hay mejoría, aumenta la plusvalía del lugar, es un beneficio para todos. Si se concentra en forma excesiva la oferta para el turista habitacional en una sola zona, pueden surgir problemas como ya vemos en otras ciudades de México y de otros países”.

La vivienda tiene que renacer en el Centro Histórico porque es un elemento que atenúa el desarrollo cuando se orienta en un solo sentido.

“Es importante que se fomente la vivienda en sus diferentes formas. Para esto, como muchas viviendas la ocupan familias medias, necesitan programas fiscales y de financiamiento que no tiene el Ayuntamiento”, expuso.

“Hay un cierto apoyo fiscal muy limitado que se puede mejorar, sobre todo crear financiamientos que los bancos no dan. Pueden crear un fideicomiso como existe en Ciudad de México y países europeos que tienen un fondo público-privado al que pueden acceder la gente que no puede tener un crédito bancario. Esos préstamos, a tasas muy bajas como el programa Micromer, pueden ayudar que la gente que vive en los barrios rescate y mejore sus viviendas. (Continuará).— Joaquín Chan Caamal

DE UN VISTAZO

Regulación

El doctor Marco Tulio Peraza Guzmán consideró que faltan políticas públicas donde exista una regulación en el Centro Histórico, ya que es importante incentivar la vivienda en todas sus formas, para los que allí habitan mejoren su condición de vida, y también la vivienda que se renta.

Posible saturación

Según expuso, la vivienda es el elemento más importante para homogenizar el uso del suelo porque de otra manera pasaría como pasó en el siglo XX, donde el comercio “se empezó a comer todos los predios”, y creó una saturación de comercios. El Ayuntamiento tiene que propiciar un equilibrio en relación con la vivienda.

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.