MÉRIDA.- Autor e impulsor de proyectos de investigación sobre los moscos, el doctor Julián Everardo García Rejón lanza una alerta a ciudadanos y autoridades: esta época de secas es propicia para evitar la proliferación de criaderos de esos insectos.
Después, una vez regularizadas las lluvias, podría ser tarde, advierte el profesor investigador del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady).
“Estamos en una etapa en la que no hay lluvias y pensamos que no hay mosquitos, o casi no hay”, subraya. “Muy probablemente sí los haya, pero la cantidad no es tan amplia como al empezar las precipitaciones, que es cuando comenzamos a sentir las molestias”.
Cinco especies más conocidas en Mérida y sus alrededores
El doctor García Rejón, responsable del Laboratorio de Arbovirología del “Hideyo Noguchi”, recuerda que en Mérida y sus alrededores predominan al menos cinco variedades de mosquitos.
La especie más conocida, por ser la que recibe más difusión en las campañas de prevención, es la Aedes aegypti, vector del dengue y otros virus, subraya.
Otras variedades conocidas en esta región son el Aedes albopictus y el Cúlex quinquefasciatus. El primero es ocasional, muy agresivo, y aparece cuando hay lluvias abundantes; el segundo es muy común y todo el año se le puede ver en las casas, causando molestias en las noches.
En amplia entrevista, el investigador de la Uady recalca que el agua es un factor muy importante para la reproducción de los moscos, pues necesitan un lugar donde el líquido esté presente para poner sus huevecillos.
Prefieren la sangre humana por las proteínas
Hace notar que los mosquitos ya citados prefieren la sangre humana para alimentarse, pero eso no significa que no piquen a otras especies.
“Preferentemente, como el caso del Aedes aegypti, buscan la sangre del humano porque tiene hemoglobina, proteínas y otros componentes que les proporcionan a sus huevecillos mayor calidad”, enfatiza. “Obviamente, ponen más huevos cuando se alimentan de sangre de humanos”.
“Si en nuestros domicilios tenemos lugares donde se acumula agua estamos propiciando que se puedan reproducir en algún momento. Lo que tenemos que hacer es evitar esos sitios”.
El entrevistado dice que es muy común que en la época de lluvias los habitantes de una casa no salgan al patio, sobre todo por las tardes, y dejen por varios días cubetas, envases vacíos y hasta juguetes a la intemperie.
“¿Qué es lo que sucede? Que en esos recipientes se empieza a acumular agua y entonces se pueden convertir en sitios de reproducción de mosquitos”, advierte.

Oportunidad para aplicar estrategias de prevención
El investigador, doctor en Ciencias Biológicas con especialidad en Entomología Médica, reitera que esta temporada de sequía es muy adecuada para poner en marcha estrategias de prevención contra los moscos.
“Como mencioné antes, es importante el agua”, indica. “Ahora es una buena época para las medidas preventivas. Por ejemplo, en las calles hay lugares a donde se va el agua, ya sea canaletas o desagües pluviales. ¿Qué se tiene que hacer ahora? Limpiarlas, quitar la basura que está allí. Si no se hace, cuando llueva se van a llenar esos espacios de agua y se convertirán en criaderos”.
También hace hincapié en que la etapa larvaria de los mosquitos es la más recomendable para un control eficiente de la reproducción de los insectos y por eso se ven brigadas de la Secretaría de Salud que pasan a las casas para depositar en potenciales criaderos el larvicida más común, que es el abate.
“Hay que abrirles las puertas para que puedan hacer su trabajo”, añade. “Este producto se debe aplicar en la época de secas, porque cuando empieza a llover ya no habrá tiempo. Y aquí el tiempo es importante”.
Las campañas de descacharrización: ¿son útiles o no?
Otro aspecto fundamental, prosigue, son las campañas de descacharrización que emprenden las autoridades municipal y estatal para tratar de erradicar la mayor cantidad de posibles criaderos de mosquitos.
“Lo que debemos hacer es aprovechar ese momento para sacar todos aquellos cacharros que no nos sirven en nuestros domicilios”, apunta.
“Lamentablemente, y lo tengo que decir, muchas personas sacan objetos o artículos que no serían considerados cacharros. Por ejemplo, un colchón. Un colchón no es un cacharro, no puede acumular agua”.
Además de la necesaria conciencia ciudadana, señala que son importantes una adecuada campaña de difusión de esas campañas, lo cual se facilita ahora con las redes sociales, y una sectorización que permita atender mejor a colonias y comisarías, con una buena identificación de los sitios de acopio.
En el caso del Ayuntamiento de Mérida, como hemos informado, hace varias semanas puso en marcha una estrategia distinta a las campañas de descacharrización, para hacer más eficiente el retiro de cacharros y otros artículos.
La estrategia consiste en colocar contenedores durante dos semanas en puntos específicos a los cuales los ciudadanos pueden llevar los objetos.
¿Cuántos mosquitos pueden brotar en los recipientes con agua?
Más adelante, para enfatizar el peligro de los criaderos que surgen por descuido o desidia, el doctor García Rejón explica que en una llanta, dependiendo de su tamaño, pueden brotar de 200 a 400 mosquitos, y en un contenedor de basura de 200 litros, lleno de agua, se pueden generar más de mil larvas del insecto.
En cuanto a los hábitos de los zancudos, señala que los que se alimentan de sangre durante el día son los del género Aedes. En la tarde y la noche, sobre todo en la noche, se siente la presencia del Cúlex.
“Si estás en tu hamaca a las 11 de la noche, bien cubierto, y de repente oyes a un mosquito volando cerca de tu oreja, con seguridad es uno del género Cúlex, porque su alimentación es preferentemente en la noche”, puntualiza.
En próxima edición ofreceremos más detalles de la entrevista con el investigador de la Uady.
