La alcaldesa Cecilia Patrón en la Feria del Mucbipollo, en el barrio de San Sebastián, donde ayer saludó a cocineros y visitantes
La alcaldesa Cecilia Patrón en la Feria del Mucbipollo, en el barrio de San Sebastián, donde ayer saludó a cocineros y visitantes

El barrio de San Sebastián volvió a llenarse de deliciosos aromas, música y convivencia este fin de semana con la octava edición de la Feria del Mucbipollo, una cita que ya se ha convertido en parte esencial de las celebraciones previas al Hanal Pixán, la conmemoración yucateca dedicada a los fieles difuntos.

Ayer desde muy temprano el característico olor del pib recién horneado se extendió por las calles del barrio.

La muestra fue inaugurada por la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada, en el marco del Festival de las Ánimas.

En cuestión de minutos comenzaron a llegar familias completas, parejas, grupos de amigos y turistas para disfrutar de este platillo ancestral que, más que una comida, representa un acto de memoria y unión.

Los cocineros locales instalaron sus puestos frente al parque y ofrecieron sus creaciones con orgullo. Cada uno con un toque personal, pero fiel a la tradición.

Entre las opciones estaban el clásico pib de pollo con puerco, el de lomo con queso, el de jamón con chaya o el de espelón, este último también en su versión vegetariana.

Las porciones individuales se ofrecieron a $100 mientras que los pibes completos, envueltos en hojas de plátano, variaron de precio según el tamaño y los ingredientes.

El recorrido por el pasillo de la feria fue el esperado festín sensorial. El color de las hojas, de la masa, el olor de los manjares se mezclaba con las risas y las pláticas daban forma a una escena que solo puede entenderse si se caminó ahí.

Mientras algunos esperaban su turno para comprar, otros degustaban ya sus porciones a pie, en las mesas e incluso en las bancas y la fuente del parque, acompañados de las bebidas que podían encontrarse, como refrescos, cafés o aguas frescas, y con música regional como fondo.

Las cocineras, ataviadas con hipiles y ternos, atendían con la amabilidad que caracteriza a nuestra gente. Entre bromas y saludos, ofrecían probar un poco los diferentes sabores de pib, explicando a los visitantes, en su mayoría turistas nacionales y extranjeros, el significado del Hanal Pixán y la importancia del platillo en estas fechas.

“El pib es el corazón del Día de Muertos para nosotros”, dijo una de ellas mientras acomodaba un nuevo lote sobre las hojas de plátano. “¿Pero, pica?”, preguntó riendo un extranjero.

Los turistas extranjeros mostraban curiosidad por conocer el proceso de cocción bajo tierra, la técnica ancestral que otorga al mucbipollo su sabor y textura únicos.

Muchos se detenían a atender las explicaciones, maravillados ante el resultado de la mezcla de fuego, tierra y hojas de plátano, que simbolizan la conexión entre los elementos y el ciclo de la vida, de acuerdo con lo comentado por una oferente.

Además del mucbipollo, los asistentes disfrutaron una amplia variedad de productos locales, pan de muerto, hojaldras, dulces típicos, frappés, postres caseros, así como papas, salchipulpos y esquites.

El componente cultural estuvo muy presente. En el escenario principal se presentaron grupos de jarana y trovadores, mientras alrededor del parque se exhibieron altares dedicados a los fieles difuntos, decorados con flores, velas, fotografías y platillos típicos.

Al caer la tarde el parque se convirtió en un mosaico de luces y aromas. Los visitantes seguían llegando, y las familias compartían la mesa improvisada en las bancas del parque o cualquier sitio que se pudiera.

Una de las escenas más atrayentes fue una pasarela de perritos vestidos con ropa típica, mini sombreros, guayaberas e hipilitos.— DARINKA RUIZ MORIMOTO

Feria del Mucbipollo

En su octava edición, varias personas se dieron cita para degustar el platillo.

Aromas y atmósfera

Los aromas de los pibes y otros alimentos crearon una atmósfera que invitaba a recorrer sin prisa, a detenerse frente a cada puesto y a compartir el gusto por la comida tradicional.

Historia en ofrendas

Cada ofrenda contaba una historia, y cada historia recordaba el sentido profundo del Hanal Pixán, celebrar la vida de quienes ya no están, a través de los sabores que dejaron como herencia.

Identidad de la región

Entre charlas, música y fotografías, la Feria del Mucbipollo 2025 refrendó durante la jornada dominguera su papel como uno de los eventos más entrañables del otoño yucateco, donde el sabor, la memoria y la tradición se entrelazan para mantener viva la identidad de la región.