Vendedores de carne en mercados fueron los más beneficiados durante los días de finados y esperan mantener la demanda en noviembre
Vendedores de carne en mercados fueron los más beneficiados durante los días de finados y esperan mantener la demanda en noviembre

Los mercados de Mérida poco a poco han retomado su ritmo habitual, a diferencia de los días pasados cuando cientos de personas acudieron para abastecerse de ingredientes y elementos necesarios para la elaboración de los tradicionales pibes.

Tras la intensa actividad registrada durante las festividades, los locatarios coincidieron en que las ventas fueron favorables y, aunque el movimiento ha disminuido, se muestran satisfechos con los resultados obtenidos.

Los vendedores del área de carnes fueron los más beneficiados. El propietario de la pollería “Mary” comentó que tuvo un excelente fin de semana, ya que su producto se agotó por completo, registrando ventas por encima de lo esperado.

Según explicó, muchos meridanos acudieron para comprar piezas o filetes de pollo, indispensables para la preparación de los pibes, lo que reflejó la fuerte demanda durante los días de celebración.

Actualmente el filete de pechuga se oferta en $120 el kilo y en algunos locales puede encontrarse hasta en $110. El pollo entero se vende entre $60 y $70 el kilo.

El propietario de la pollería mencionó que estos precios se han mantenido estables durante los últimos meses y espera que así continúen hacia la temporada decembrina, cuando el producto más buscado suele ser el pavo.

Ricardo Osorio, vendedor de carne de cerdo, señaló que también tuvo una jornada muy positiva. Su mercancía se agotó y logró atender todas las solicitudes de sus clientes habituales.

Con el inicio de la nueva semana, añadió, las ventas volverán a niveles normales, lo cual considera parte del ciclo natural del comercio en estas fechas.

Él confía en que durante el resto del mes sus ingresos aumenten un 30% porque hay familias que continúan preparando pibes y acuden a surtirse del ingrediente principal de este platillo tradicional.

En cuanto a precios, comentó que la carne de cerdo se ha mantenido entre $120 y $130 el kilo, dependiendo del local. La carne molida puede encontrarse desde $50, al igual que el espinazo.

Después de varios días de gran afluencia y pasillos abarrotados, los mercados comienzan a recuperar la calma.

Los comerciantes aprovechan este respiro para reorganizar sus puestos, limpiar sus áreas de trabajo y prepararse para el cierre del año.

Aunque la actividad ha disminuido, el ambiente sigue siendo alegre y colorido, recordando que en los mercados de Mérida la vida cotidiana y la tradición siempre caminan de la mano.