El problema de las fugas de agua potable, que se ha extendido por Mérida, todavía causa la pérdida de numerosos litros.
Un ejemplo está presente en el cruce de las calles 65-B y 114 de la colonia Mulsay, donde desde hace más de una semana se observa una fuga que día y noche derrama el vital líquido.
La fuga se generó en una tubería de alimentación de una de las viviendas de esta colonia. La estructura quedó expuesta y con el paso de vehículos se ha roto, dejando escapar chorros que se aprecian a simple vista.
El constante flujo de agua ha generado pequeños encharcamientos en la acera de la calle 65-B.
La fuga se encuentra justo a un lado de un registro de agua potable en ese cruce. Vecinos que transitan por ese lugar con frecuencia esperan que pronto se le dé solución para evitar el desperdicio.— DANIEL VALDEZ CETZ
