“Hasta el momento no ha habido un verdadero diálogo con las autoridades por el aumento al Impuesto Sobre Nómina (ISN)”, afirmó Alejandro Gómory Martínez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) en Yucatán.
“La situación es clara: el domingo es el último día, porque al día siguiente, lunes, se cierra el período del Congreso y, si el gobierno toma conciencia del impacto de su decisión, podríamos explorar la posibilidad de un diálogo. Pero hasta ahora no tengo indicios de que eso suceda”, apuntó.
Lo que sí explorarán, añadió, es la posibilidad de promover un amparo contra el aumento del 3% al 3.75% del Impuesto sobre Nóminas (ISN), debido a que un trabajador de salario mínimo en una empresa grande sí pagará el impuesto, mientras que en una pequeña no lo hará.
Lo que es real, precisó, y se viene para el próximo año son tres escenarios: Uno es aumentar los precios, pero con la situación económica actual eso es muy complicado.
El otro es continuar, como hemos visto, con la disminución en la inversión en los últimos dos o tres años. La tercera opción, que es lamentable, es realizar recortes de personal y sueldos.
Como se ha informado, a pesar de los señalamientos de los empresarios por las repercusiones negativas que tendrá el aumento del impuesto del 3% al 3.75%, el Poder Legislativo local aprobó incluir ese incremento en el paquete fiscal y el presupuesto que ejercerá el gobierno del Estado a partir del 1 de enero de 2026.
Ayer, en conferencia de prensa realizada en el marco del desayuno de Navidad que la Canacintra ofreció a representantes de los medios de comunicación, Gómory Martínez expresó su preocupación por la falta de diálogo entre el sector empresarial y el gobierno estatal, especialmente ante el inminente aumento del impuesto al empleo, que podría impactar negativamente a las empresas y a los trabajadores yucatecos.
Antes de la conferencia, Gómory Martínez realizó un ejercicio sobre cómo funcionan las empresas y los impuestos que cobra el gobierno, para demostrar que, al final, es la autoridad la que se lleva la mayor parte de lo que se genera. Esa explicación fue detallada en una entrevista con el Diario que publicamos ayer, y hoy en esta misma página.
Respecto a si el aumento del impuesto afectó el diálogo entre empresarios y autoridades, el líder de los industriales comentó:
“De hecho teníamos un muy buen diálogo con el gobierno, pero ahora la realidad es que no lo ha habido. Siendo realistas, no ha habido, y no tengo indicios para decir que vaya a haber un diálogo posterior. Pero sí te puedo asegurar una fecha límite: el domingo”.
“Si llegan a tomar conciencia de lo que les acabo de mostrar, en el sentido de que es el gobierno el que, al final, se lleva la mayor parte, y se dan cuenta del impacto que tendrá en los yucatecos la decisión que acaban de tomar y abren la posibilidad de un diálogo, definitivamente lo vamos a explorar”, ofreció.
No obstante, precisó que, al menos con él nadie se ha comunicado, y tampoco tiene información de que se hayan acercado a alguien más.
El Consejo Empresarial intentó el diálogo antes de la aprobación del presupuesto y del alza al impuesto, pero no se dio, sostuvo.
“Previo a la aprobación del presupuesto intentamos dialogar, pero las reuniones fueron superficiales y no se percibió una verdadera intención de escuchar. No necesariamente hubo una señal de diálogo; más bien fue ‘me voy a tomar una foto de que les escuché’ y hasta allá. La anticipación en la votación del presupuesto nos indica que ya había una decisión tomada”, lamentó.
Sobre las consecuencias del aumento al impuesto, advirtió que las opciones para los empresarios son limitadas: aumentar los precios, continuar con la baja en la inversión o, el peor escenario, realizar recortes de personal e incluso de sueldos.
Respecto a la posibilidad de presentar un amparo contra el incremento, Gómory Martínez explicó que el tema está legalmente muy protegido. Aunque se podría explorar, dijo, el impuesto afecta a todos y no parece ser constitucional, ya que un trabajador de salario mínimo en una empresa grande pagará el impuesto, mientras otro, en una pequeña no lo hará.
Acerca del reciente récord nacional en generación de empleo que presume el gobierno federal, el presidente de Canacintra precisó que ese aumento se debió principalmente a la inclusión de trabajadores de plataformas digitales que no estaban registrados antes. “Si eliminamos ese efecto, la tendencia del empleo va hacia abajo”.
El dirigente reiteró que el incremento del impuesto podría desalentar la creación de empleo formal y fomentar la informalidad. Las pequeñas empresas podrían optar por la informalidad, y eso es preocupante. De acuerdo con datos del Inegi, la informalidad ha crecido en los últimos años, añadió.
El dirigente también se refirió nuevamente a los intentos de acercamiento del Consejo Empresarial con el gobierno. Previo a la aprobación del presupuesto intentamos dialogar, pero las reuniones fueron superficiales y no se percibió una intención real de escuchar. La anticipación en la votación del presupuesto nos indica que ya había una decisión tomada, lamentó.
Finalmente, hizo un llamado al gobierno para que escuche a los ciudadanos y fomente un verdadero diálogo. La razón de ser de cualquier gobierno es poner de acuerdo a todos los ciudadanos. Si no hay diálogo, no tiene razón de existir. Es crucial que las autoridades consideren cómo facilitar que todos quieran ser formales y evitar que las pequeñas empresas se vean obligadas a quebrar o volverse informales, afirmó.
