MÉRIDA.- Desde hace poco más de siete años, una madre exige justicia en Yucatán por la muerte de su hijo de 13 años: denuncia negligencia, impunidad y posible corrupción.
“Yo soy pobre, no tengo dinero para comprar a la justicia”, asegura Feliciana Balam Medina, quien sigue a la espera de que las autoridades hagan justicia por la muerte de su hijo.
Fue el 9 de octubre de 2018; Feliciana y Gener Francisco, su hijo, iban a bordo de un mototaxi a llevarle desayuna a la hermanita de Gener.
“Yo le digo al mototaxista ‘estacionate aquí y bajo a comprar algo rápido’, pero cuando nos estamos bajando se movió un camión de una empresa, el chofer estaba manejando con una mano y con la otra estaba agarrando su teléfono, estaba hablando”, dice la mujer.
Y explica que el camión golpeó la moto, los tres ocupantes cayeron al pavimento, pero su hijo quedó debajo de la unidad y fue arrastrado varios metros.
“Yo me levanté, corrí atrás del camión y le empecé a golpear. Fue en qué se paró. Me dice el señor ‘señora ¿qué te está pasando?’ le digo ‘¿qué me está pasando?, ahita mi hijo abajo del camión’ (SIC)”.
Madre ve a su hijo morir en sus brazos, en Mérida
“Cuando lo acechó, ahí estaba mi hijo, lo saqué y ya estaba convulsionando”, comenta la señora Feliciana, quien vio a su hijo morir en sus brazos unos minutos después.
Los conductores de ambos vehículos fueron detenidos por la Policía Municipal de Peto y puestos a disposición del Ministerio Público en Tekax, pero desde ese día, desde hace más de siete años, hasta hoy ha reclamado justicia sin obtenerla.
Ambos conductores fueron puestos en libertad en menos de 24 horas y, por si fuera poco, el 10 de octubre, un día después de los hechos, un perito en criminalística al que identifica como Wilberth Otoniel Villanueva Gutiérrez, emitió un oficio en el que afirmó que “no le es posible dar un juicio pericial respecto al hecho”.
Fiscalía de Yucatán y la falta de justicia pronta y expedita

Por ese motivo, la carpeta de investigación marcada con el número 652/2018, quedó en los archivos de la entonces dependencia.
Las autoridades, explica la abogada de la mujer, omitieron hacer justicia pronta y expedita.
La señora Feliciana cuenta que desde entonces ha estado dando vueltas a la Fiscalía en busca de justicia, pero sólo le dan largas y ni siquiera le quieren entregar la carpeta de investigación.
“Había ahí un licenciado de nombre Gonzalo, no recuerdo su apellido. Le pedí ayuda para que yo puedo recuperar el cuerpo de mi hijo. Le pregunté por qué liberaron al que manejaba el camión y ¿qué me dijo?: ‘Señora ¿No entiende que fue un accidente natural?”
Manifestación ante Palacio de Gobierno en Mérida
El relato de doña Feliciana fue en una manifestación frente al Palacio de Gobierno, donde no pudo contener las lágrimas al exigir justicia.
Para ella y su abogada, las autoridades no solo cometen una grave falta a la Constitución al no aplicar una justicia pronta y expedita, sino, en la madre sobre todo, queda la sensación de que el proceso quedó detenido por un acto de corrupción.
A casi ocho años de distancia y tras innumerables tratos inadecuados en el Ministerio Público, decidió levantar la voz de manera pública.
“No tengo dinero para comprar justicia”: reclamo de una madre en Mérida
“Según ellos (la Fiscalía) yo debo de buscar testigos y llevarlos, pero qué más testigos necesitan si yo estuve ahí. Yo también tuve dos costillas rotas”.
“Pero el responsable es de una empresa grande y yo soy pobre, no tengo dinero para comprar la justicia“, reitera la mujer.
Hace un llamado a las autoridades para que, al menos, le den seguimiento a la carpeta de investigación “que está guardada en algún lugar” de las oficinas del Ministerio Público en Tekax.


