La familia del ganadero José Luis Ordaz Jiménez interpuso una denuncia formal en la oficina de la Fiscalía General en Mérida y ante otras autoridades; sin embargo, solo la SSP atendió al llamado. Exigen justicia
La familia del ganadero José Luis Ordaz Jiménez interpuso una denuncia formal en la oficina de la Fiscalía General en Mérida y ante otras autoridades; sin embargo, solo la SSP atendió al llamado. Exigen justicia

La familia del ganadero José Luis Ordaz Jiménez, dueño del rancho “San Sebastián” en Buctzotz, recurrió a diferentes instancias en busca de apoyo para la apertura de una reja cerrada ilegalmente que le impide el libre tránsito a su propiedad, aunque solo lo encontró en la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del Estado.

El conflicto sigue escalando hacia la violencia, dice. Anteayer miércoles 28, una decena de habitantes de la comisaría de Santo Domingo reiteró una amenaza: nadie del rancho de “San Sebastián” puede utilizar el camino de la población para ir a ese lugar.

De acuerdo con la versión del veterano ganadero, le dijeron al encargado de atender al rancho y que mantiene vivo al ganado, que no podrá transitar en su motocicleta, ya que le decomisarían el vehículo, el cual deja a unos kilómetros en el monte por el difícil acceso al rancho “San Sebastián”.

Ordaz Jiménez, como publicó el Diario, pidió protección policíaca y apoyo al gobernador Joaquín Díaz Mena. Con base en lo que declaró, “tienen secuestrado mi rancho” e impidieron el ingreso a trabajadores con alimento para los animales, y de veterinarios que inspeccionan el gusano barrenador, brucelosis y colocan aretes a los becerros.

Este secuestro de su rancho, según relató en entrevista anterior, surgió a raíz de que prohibió el paso de camionetas con gente fuereña que se dirige a la propiedad de un veracruzano que “compró un monte que quiere convertir en UMA” y mantiene el control de ese territorio por medio de férrea custodia y amenazas y regalías a los pobladores.

Con protección para sus hijas

En nueva entrevista, Ordaz Jiménez, de 80 años de edad, quien está delicado de salud al grado que utiliza una sonda permanente, informó que la familia presentó una denuncia formal en la oficina de la Fiscalía General en el fraccionamiento Cordemex, en Mérida, y reportó por escrito a la comandancia de la Guardia Nacional.

Además, interpuso una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos y llamó al número 911 para solicitar apoyo y la única respuesta que obtuvo fue de la SSP, que ya constató el cierre de la mensura que usa para llegar al rancho.

La dependencia les brindó protección a sus dos hijas que intentan ingresar sin éxito al rancho.

Ayer jueves 29, una unidad de la SSP transportó a dos trabajadores hasta el sitio para que atiendan a los animales y las instalaciones. Los agentes realizarían una nueva inspección del punto que origina el conflicto, que es el cierre con candados de la reja y su custodia por gente desconocida.

“Estoy muy agradecido con la policía estatal por este apoyo, nos permite atender el hato, pero no se ha solucionado, la reja de la mensura sigue cerrada, mis hijas y los trabajadores no pueden entrar libremente al rancho. Si el ganado está vivo es porque un trabajador arriesga su vida para ir al rancho por el monte”, señaló el ganadero.

Me llamaron del Palacio de Gobierno para que les contara el problema, ya vieron que es grave, pero no me dan audiencia ni me han dado una solución”.

El entrevistado indicó que como consecuencia de “este secuestro de mi rancho”, un becerro ya murió, por lo que se suma a un toro que fue abatido a balazos por gente desconocida.

“Llevo 60 años como ganadero en esta parte de Buctzotz, produzco ganado para alimento y la mejora de la genética. Si la gente quiere ayudar a los habitantes de Santo Domingo, que lo haga, son sus recursos y no nos perjudica, pero tomar venganza porque no abro mi propiedad para que pase gente foránea, no lo voy a hacer. Voy a defender mi rancho y si quieren presionarme para que lo venda, jamás lo haré, es mi sustento de toda mi vida”.

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.